Virgen de los Reyes: Asunción.

Como cada año, Virgen de los Reyes… Toda España celebra la fiesta de la Asunción de Virgen. En cada localidad procesiona la advocación o representación más querida de la Virgen María, Madre de Dios y Reina de los Cielos. Y Sevilla, como no podía ser de otra manera, siente el dogma mariano de manera muy especial. Es por tanto un día muy señalado en el calendario litúrgico sevillano, dado que el día de la Asunción es pieza clave de la continuidad del sentimiento mariano de esta ciudad tal y como reza en nuestro escudo municipal.

Escudo municipal de la capital hispalense en la que aparece la leyenda "Muy Mariana" que así quedó establecido desde que el Rey Fernando III El Santo expulsara a la morisma invasora ayudado de San Isidoro de Sevilla y San Leandro, tal como puede verse.
Escudo municipal de la capital hispalense en la que aparece la leyenda “Muy Mariana”, establecido desde que el Rey Fernando III, El Santo, expulsara a la morisma invasora ayudado de San Isidoro de Sevilla y San Leandro, tal como puede verse.

En la tradición mariana de Sevilla la advocación de la patrona de la ciudad y toda la Archidiócesis es la Virgen de los Reyes, imagen que se venera gracias a nuestro Santo Rey, Fernando III de Castilla, cuyo cuerpo incorrupto yace bajo los pies de la Reina de Reyes en la Capilla Real de la Santa Iglesia Metropolitana, Catedral de Sevilla, Santa María de la Sede.

Según los historiadores, encontrábase el rey en el cerco a Sevilla, en un lugar llamado Hacienda de los Ángeles, cerca de Alcalá, cuando tuvo una visión en que se le apareció la Virgen, prometiéndole la reconquista de la ciudad de Sevilla.
En días posteriores, acudieron tres mancebos que dijeron ser escultores, y que ganándose el sustento recorrían los pueblos recién conquistados, para ofrecer sus servicios para las iglesias de reciente creación.
Fue entonces cuando el joven rey Fernando relató a los tres mozos su “sueño”, y ni cortos ni perezosos, se encerraron en un cuarto, donde sin materiales dejaron hecha la imagen de la Virgen de los Reyes, para desaparecer del lugar misteriosamente sin que nadie supiera de ellos.

Virgen de los Reyes
Virgen de los Reyes con su peculiar palio de tumbilla procesionando por los alrededores de la Catedral de Sevilla.

Esta es una de las leyendas, creo que la más extendida sobre el origen de esta preciosa y misteriosa imagen. Hay varias, pero la verdad sea dicha, lo dejaremos para años posteriores; por otro lado, la realidad a veces puede superar a la ficción y es que se trata de una imagen de estilo gótico de la primera mitad del siglo XIII, en madera de alerce, árbol que crece en las montañas de Europa Central. De factura francesa, tal vez de la escuela de Chartres, norte de Francia. Aunque es una imagen sedente, está completamente articulada, y su tamaño es natural con una altura de 1.76 centímetros
Otro aspecto sorprendente, y que la hace diferente de muchas otras imágenes, es su cuerpo. De gran realismo con una policromía muy lograda y acabada en manos y rostro, está recubierto completamente de pergamino. Y lo que es más, oculto bajo su tocado, su pelo está trenzado con hilos de oro, como los zapatitos del Niño Rey que sostiene sobre sus rodillas, también del siglo XIII. La Virgen porta bastón de mando como alcaldesa perpetua de la ciudad, la medalla de la ciudad y el fajín de capitán general.
El día 15 de agosto es la fiesta de la Virgen de los Reyes, día de la subida al Cielo de María, una de las mayores devociones sevillanas con más de setecientos años, que a su salida por la Puerta de Palos precede una misa con el baile de los Seises trajeados de azul celeste…

Tras los acordes de esta noche de vigilia, de la Banda Municipal de Sevilla. Mañana, a las ocho su rostro nos iluminará a todos en nuestros corazones y se hará un hondo silencio en todo el gentío que desde la cornisa del Aljarafe esta noche hacen su éxodo, en andas, para ver a la Madre de Dios.
Virgen de los Reyes, bajo repicar de las campanas de la Giralda con el azul cielo Purísima coronando a la ciudad.

Feliz vigilia y día de la Asunción a toda España, desde Sevilla.

Corpus Christi. 2016

Corpus Christi de Sevilla… Como todos los años, en el sexagésimo día de la Pascua de Resurrección del Señor, -que cae siempre en jueves- tras Pentecostés los católicos sevillanos, junto a granadinos y toledanos, celebramos la festividad del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo con toda la solemnidad que dicha fecha del calendariWP_20160526_10_55_25_Proo litúrgico merece.  La música, el olor del romero y la juncia, el baile de los seises ante el Señor ataviados de color rojo, como el Niño de Dios presente.  Flores y mantones en los balcones, día para ir de gala, soldados y autoridades que se postran en señal de respeto ante el Sacramento de la Custodia de Arfe… La Giralda con sus alegres y melódicas campanas presidiendo el evento refulgiendo con el fondo azul celeste Purísima del Cielo

Sevilla no necesita más, tal como dijo Romero Murúbe:

El sevillano siempre está contento de su ciudad. Ésta parece que rebasa con sus riquezas materiales y espirituales todas las posibles aspiraciones de su grey fervorosa. No hay horizontes ni medidas que la ciudad no los contenga en sí. Y de ahí, ese aislamiento deWP_20160526_10_56_16_Prol mundo en torno. ese egocentrismo espiritual que coloca a la capital de Andalucía como una ciudad fuera del planeta. En Madrid, en Lisboa o en Barcelona se vive en el mundo, con ventanas a Europa y a los acontecimientos de otroWP_20160526_11_07_35_Pros continentes. En Sevilla no se vive más que en Sevilla y para Sevilla. Se vive hacia dentro, no hacia fuera. Se ahonda el espíritu y nunca se desparraman los sentidos.

“Toda Sevilla en la fiesta de Dios: sus santos dilectos; aquí Fernando, con el mundo y la espada, manto de armiño, y precedido de su brillante corte militar. Justa y Rufina, mocitas buenas de Sevilla…”

‘Tres jueves hay eCorpusChristi.2016n el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión’”.

Coda: Aunque la fiesta en Sevilla se ha celebrado el jueves pasado, el domingo es fiesta litúrgica en la Iglesia Católica para todo el mundo.
Por ello el autor de este blog se anticipa a mañana para cumplir, como el jueves pasado, lo que manda la Santa iglesia.
¡Feliz día de Corpus Christi!

Leeuwenhoek: Microscopio II (lupas)

Te alabaré por el maravilloso modo en que me hiciste… (Salmo 139, 14)

Prosiguiendo, en esta segunda parte, con el doble descubrimiento del científico inglés Robert Hooke, microscopio y célula, Robert pronto se dio cuenta de que su descubrimiento era importante y asombroso, aunque no pudo prever todo lo que traería consigo y acarrearía para descubrir la importancia de lo más pequeño. Lo que veía, le sugería la respuesta al problema que lo había llevado a la investigación del corcho: por qué flotaba y por qué encerraba tan bien el aire en el interior de una botella. Parecía evidente que las células estaban llenas de aire, el cual estaba perfectamente encerrado en cada una de las celdillas, distintas y separadas.

El microscopio mostraba que toda la masa de corcho no era sino “una sucesión infinita de hileras de casillas o vejiguitas de aire” Hooke nunca tuvo gran fortaleza física, pues continuamente sufría de los que los médicos interpretan hoy como sinusitis crónica, y aun así ello no le impidió aplastar con todas sus fuerzas los trozos de corcho para condensarlos empleando simplemente sus manos sin ayuda de máquina, utensilio u algún objeto que pudiera hacer presión.
Hooke separó varias filas de poros de corcho y los contó. En general había unas sesenta células pequeñas en filas en un espacio de aproximadamente 299.72 cms.

Robert no era un brillante matemático, y era incapaz de elaborar los movimientos curvilíneos de los planetas, y, en sus estudios astronómicos, perdió la fama eterna ante su rival Isaac Newton. Ahora bien, no tenía dificultades con la Aritmética corriente. Había más de un millar de células en dos centímetros y medio, -exactamente 1. 166. 400- y 78. 800. 000 en un centímetro cúbico.
Todas estas células, sorprendentemente pequeñas y numerosas, no eran exclusivas del corcho. Hooke encontró que otros materiales vegetales tienen la misma estructura compartimentada, y en algunos de los cuales, las células eran incluso más pequeñas que en el corcho.
Hooke expuso sus observaciones sobre infinidad de otros temas, que llegaban hasta los cráteres de la Luna, a raíz de su descubrimiento, en su libro “Micrografía, o Algunas descripciones fisiológicas de cuerpos pequeños hechos con vidrios de aumento, con observaciones a su propósitos”.
Estaba dedicado al Rey en 1665: “deposito muy humildemente este obsequio a los pies reales de Vuestra Majestad”. Año en que Londres sufría los efectos devastadores de la peste, cuando la gente moría a millares, y que pese a todo el libro despertó un gran interés. Para colmo de todo, al año siguiente, la capital sufrió un gran incendio. En medio de estas calamidades y las llamas, lo invisible se había hecho visible, y la revelación fue sorprendente. A Samuel Pepys le dieron las dos de la madrugada leyendo Micrographia, a la que se refiere en estos términos: “el libro más ingenioso que he leído en mi vida”.
Robert no tenía más que 29 años de edad cuando su prestigio estaba ya cimentado, y en boca de todos, estableciendo la noción de la célula. En este contexto otras personas de temperamento científico se fueron interesando por el nuevo instrumento para continuar viendo cosas que antes habían permanecido ocultas al ojo y el conocimiento del hombre. Tal es así que el célebre político inglés, Samuel Pepys, que no era científico, llegase a pagar cinco libras por un microscopio: “un gran precio por una curiosa chuchería”, atraído siempre por todas las novedades. Pero ocho años más tarde de su mencionada publicación, en 1673, la Royal Society recibió una misiva de uno de sus corresponsales, un médico holandés católico de gran prestigio, Regnier de Graaf, poniendo en conocimiento la existencia de un comerciante de telas, Anton van Leeuwenhoek, que había diseñado un microscopio que superaba al anterior de Hooke, quedando tan impresionados que la Royal Society invitó a este a enviar una reseña de sus trabajos.

Leeuwenhoek (1632-1723) no estaba preparado para esta clase de actividad científica, ni tan siquiera para correspondencia tan formal. No era más que un pañero. Precisamente cuando De Graff se fijó en él, estaba metido de lleno en dos empresas como vender cintas y botones y cuidar del aspecto del Ayuntamiento de Delft como Leeuwenhoekchambelán de los burgomaestres, lo cual, lo tenía mantenía muy ocupado dando presencia y pulcritud al gobierno de la ciudad de Delft.

Pero el pañero y conservador de Delft era, al mismo tiempo, un hombre dotado de una gran curiosidad, paciencia y tenacidad poco comunes. Cuando empezó a construir microscopios, en realidad eran lupas, no solamente pulía las lentes con extraordinaria perfección, sino que, además, extrajo el oro y la plata que empleó para sus monturas. 

Leeuwenhoek se sintió sobrecogido por despertar el interés de la Sociedad Real de Londres, unas de las instituciones más distinguidas del conocimiento en Europa, “conclaves de filósofos”, como entonces se llamaban, de todo el mundo. Él, que por no saber nada de ese mundo, no sabía ni latín, la única forma correcta de dirigirse a una corporación tan ilustre, querían saber de sus artes . Sin embargo, Leeuwenhoek echó toda la carne en el asador y envió algunos de sus dibujos de diferentes trabajos, explicando:

“Ruego a los caballeros a los que lleguen estas noticias, que hagan el favor de tener presente que mis observaciones y especulaciones son fruto exclusivo de mi propio impulso y curiosidad, sin otra ayuda; pues aparte de mí, en nuestra ciudad no hay filósofos que practiquen este arte, de manera que ruego no se me eche en falta mi pobre pluma y la libertad que me he tomado de registrar mis nociones un tanto al azar”

Leeuwenhoek tenía por entonces 41 años,  y había construido ya docenas de microscopios. En lugar de cambiar los objetos, los guardaba fijados bajo la lente y construía nuevos microscopios para examinar la variedad de cosas que deseaba estudiar.
Al año siguiente, paseaba por las orillas de una laguna cerca de Delft, cuando observó una especie de nubes verdes en el agua. Recogió una pequeña cantidad de la sustancia verde viscosa pasándola por su microscopio. Ante sus ojos se reveló unos seres diminutos, unos redondeados, otros alargados y ovalados. En los últimos vio dos patitas cerca de la cabeza, además de comprobar que la mayor parte de estos “animálculos” a través del agua eran tan rápidos dando vueltas hacia arriba, hacia abajo… que era una maravilla observarlos. Algunas de estas criaturas eran más pequeñas que los ácaros que había descubierto en la corteza del queso, en la harina estropeada y en otros sitios parecidos.
Ni la mente más creativa ni la imaginación de la mitología podían competir con las formas y el comportamiento fantástico de estos diminutos monstruos que nadaban, o se retorcían en la gota de agua de una charca. Leeuwenhoek contemplaba, sin dar crédito a sus ojos, a los primeros animales unicelulares que más tarde se iban a clasificar en el tipo de los protozoos.
No eran ilusiones, estos seres no se desvanecían en un abrir y cerrar de ojos, eran tan reales como su microscopio.

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“Mens cuiusque is est Quisque”
(La mente hace al Hombre)
Lema que reza en el escudo de S. Pepys. (Imagen de cabecera)

Baile…Ya huele a Feria.

Ya huele a Feria... Esta noche se inicia el alumbrado de la portada de la feria más universal que conocemos, la Feria abrileña de Sevilla con la “tradicional” noche del “pescaíto”.  No confundir con la feria de abril de Barcelona quFeria d Abril 2016. Bailee mejor no comentar nada que allí manda una alcaldesa digna de las viñetas de Ibáñez, de Pepe Gotera y Otilio.

En correspondencia con Cataluña y Andalucía, he recordado una lectura muy interesante de Joaquín Romero Murube (1904-1969) de su libro “Sevilla en los Labios” acerca de los bailes de cada respectiva región española. Y para ello citaré a continuación los párrafos que, seguramente, a nadie dejará indiferente.

“El arte de bailar señala el grado de refinamiento de un pueblo y es, en cierto modo, la expresión externa de la tendencia ética de una raza. Desde las danzas sagradas de los egipcios, hebreos, hindúes primitivos y celtas, hasta loa bailes de etiqueta regia reglamentados por la severidad cancilferiasevilla baileleresca; desde el baile de las trescientas viudas, por ejemplo, que se baila en Austria, hasta el vito andaluz, hay una gama de sentimientos humanos

exteriorizados […] El baile es, pues, un producto de cultura. Nuestra cultura coreográfica ha de ser necesariamente una consecuencia mediterránea”

Tras la breve introducción sobre los aspectos culturales del baile, prosigue describiendo el baile y origen de la sardana:

“Para llegar la antigüedad clásica a nosotros, a través del Mediterráneo, puede seguir dos caminos: o el litoral del norte o el litoral del sur. Por el litoral superior, Gracia y Roma suben hasta el Ampurdán, hasta Cataluña. Es curiosa en este punto la observación que hacen algunos eruditos catalanes, según la cual el baile de la sardana corresponde exactamente, en todos sus pasos y tiempos, a la danza que Homero describe en la Ilíada, cuando los funerales de Patroclo y Héctor.”

Para continuar contando una particularidad con cierta ironía:

“Y a título de curiosidad hemos de añadir algo al hablar de la sardana: su forma actual, o sea la de paso largo, cuyo florecimiento comenzó a mediados del pasado siglo, hasta llegar a convertirse

Don José Ventura, padre de la sardana moderna (siglo XIX)
Don José Ventura, padre de la sardana moderna (siglo XIX)

en la expresión más genuina de la lírica coreográfica de Cataluña, se debe a un arreglo musical que sobre las primitivas formas de la sardana hizo un andaluz, un tal José Ventura, natural de Jaén, muy diestro en tañer la tenora, y que por causas menores tuvo que residir en Figueras hacia mitad del siglo pasado.”

“Si un andaluz les dio a los catalanes la expresión musical de la actual sardana, Cataluña nos ha dado para Andalucía los nombres de Albéniz y Granados”

A lo que habría que añadir que gracias don Narciso Bonaplata y Curiol, empresario catalán, nacido en Barcelona, ayudara a fundar la Feria de Sevilla, junto al bilbaíno, don José María Ybarra.

Y nada más, sobre el baile de la seguidilla o sevillanas, hablamos el año que viene, ¡que ya es feria!. feriaabril

¡Feliz Feria a Todos!

¡Viva Sevilla!

¡Viva España!

Microscopio: la lente. I

“Ver es un arte que hay que aprender. Pedir a alguien que vea con tal agudeza es casi lo mismo que si me pidiera que le haga tocar una de las fugas de Haendel en el órgano. Me he pasado muchas noches [junto al telescopio] practicando cómo ver, y sería extraño que no hubiese adquirido cierta destreza con tan constante práctica” William Herschel (1738-1822)

En este III domingo de Pascua, tras la Semana de Pasión y Resurrección de Nuestro Señor, retomando de nuevo la rutina de esta bitácora, que mejor comenzar con esta cita de una carta que del eminente y célebre Herschel, constructor del telescopio reflector, a su amigo W. Watson para continuar hablando de la importancia de los prismas, tema ya introducido en tres entradas anteriores:  Prismas: de Vidrio y Cristal. Y III , el desarrollo de estos desde su origen, hasta llegar al origen del microscopio.  Bastante significativo fue que tras el descubrimiento de las leyes del movimiento planetario por el alemán Johannes Kepler:

“Nada hay más preciso ni más hermoso que este relumbrante templo de Dios […]. Nada hay ni ha habido más oculto”

Newton elaborara su sistema del mundo. Así pues, no fue mera coincidencia que el afamado matemático inglés, Sir Isaac Newton estuviera desarrollando su teoría del espectro de colores de la luz blanca, o fenómeno de la dispersión y, al mismo tiempo, surgiera un libro titulado “Micrografía, o Algunas descripciones fisiológicas de cuerpos pequeños

Telescopio gigante de Herschel, llamado el “monstruo”. Cada uno añade un poco a nuestro conocimiento de la Naturaleza, y del conjunto de los hechos reunidos brota la magnificiencia. Aristóteles

hechos con vidrios de aumento, con observaciones e investigaciones a su propósito”  
En este sentido, volviendo la mirada atrás, desde las postrimerías del siglo XVI, cuando los fabricantes holandeses de anteojos descubrieran que podían disponer dos lentes de manera que ampliaran el tamaño aparente de un objeto determinado, William Harvey, (1578-1667) eminente médico inglés que descubriera la circulación mayor, siguiendo las tesis de Miguel Servet, empleó su “perspicullum” para observar los latidos  del corazón de las avispas y moscas, hasta pasar casi medio siglo para que se generalizara el uso del microscopio, como se llamó desde entonces, para explorar sistemáticamente las partes del cuerpo y toda la naturaleza en general. Aunque el origen de este es un tema controvertido y discutido, el descubridor del microscopio óptico, de dos lentes, sería el holandés Zacharias Janssen, todavía muy rudimentario, de solamente tres y nueve aumentos. No sería hasta la aventurada entrada del genio inglés, Robert Hooke (1635-1703) cuando ya el microscopio, con su ingeniosa combinación de lentes y su aptitud para “remediar la invalidez de los sentidos” tal como expresara en su día el científico e inventor en cuestión, el tipo de aparato que nos legara como la lente con la cual podríamos ver todo aquello tan pequeño y no menos importante para los seres vivos, en particular al hombre como especie, tenía 50 aumentos.

Hooke había nacido en la isla de Wight, el 18 de julio de 1635. Quedó huérfano a los ocho años; de naturaleza enfermiza, fue colocado como aprendiz con el pintor Sir Peter Lely.  Una pequeña herencia, que defendió con tenacidad, le permitió ir a Oxford cuando tenía 18 años.
Hacia 1650 había en Oxford un grupo de jóvenes interesados por hacer experimentos con todo lo que les rodeaba, ya fuera una bomba para elevar el agua o el movimiento de los planetas. Sentían curiosidad por muchas cosas que habían sido consideradas como evidentes hasta entonces. Formaba parte de este grupo Robert Boyle, el décimo cuarto hijo del gran duque de Cork. Tomó como auxiliar suyo al joven Hooke, feo y pobre, pero muy hábil. Hooke diséñó y construyó la bomba de aire que se describe en el primer libro de Boyle, y quizás intervino algo más que de modo accidental en la formulación de la ley de Boyle.
Bombas, muelles, en fin, toda la mecánica, fascinaba a Hooke a sus 18 años. Concibió la idea de emplear un muelle para regular las oscilaciones del volante de un reloj, mejorando la precisión del instrumento. Parece que también inventó el muelle espiral, aunque pronto se vio metido en una interminable y agria polémica, una de las muchas que sostuvo, para probarlo.
Hooke no era una personalidad encantadora que digamos, pero su inventiva y originalidad son innegables. En 1662, cuando se estableció la Royal Society, Hooke fue nombrado conservador de la misma. Su deber era preparar “tres o cuatro experimentos importantes” para cada una de las sesiones semanales.
En una de ellas, el incansable científico erudito trajo su propio microscopio compuesto, perfeccionado. Para nuestro siglo, parece más bien un extintor de incendios en miniatura. Una lente convexa estaba unida a un cilindro ornamentado con apliques de marquetería –por entonces tenían otro sentido de la estética diferente al de nuestros días–

Hooke se dio cuenta de que su descubrimiento era importante y prometedor, aunque no pudo prever todas las consecuencias de ello.
Hooke se dio cuenta de que su descubrimiento era importante y prometedor, aunque no pudo prever todas las consecuencias de ello.

Para iluminar el objeto que se examinaba se empleaba una vela, obviamente, cuya luz se concentraba por medio de su reflector y de una pequeña lente planoconvexa.
“Con el auxilio del microscopio –explicó Hooke a los miembros de la Sociedad Real–, nada hay tan pequeño que pueda escapar a la vista”. Y así ha sido desde que la ciencia fue indagando como un niño que continuamente se preguntan por todo llegando al desarrollo de instrumentos y técnicas en óptica que ampliaron la visión macro y microscópica del ser humano, para continuar explorando otros campos del saber.
Predijo a su audiencia, escéptica aunque atenta, que era probable, o por lo menos, no imposible, que con la ayuda del microscopio, la ciencia descubriera la composición de los cuerpos, las varias texturas de “su materia” y quizás has la forma de su “movimiento interno”.
Hooke enfocó su vela sobre los pelos urticantes de la ortiga, sobre la cabeza de una mosca, sobre un mosquito, el filo de un cuchillo, las aristas de la avena y sobre centenares de objetos, entre ellos estaba el corcho, un material vulgar, pero notable por tapar bien una botella “sin dejar pasar la menor burbuja” y totalmente “ineficaz para chupar agua y embeberse en ella”.
Un día Hooke vació su cortaplumas hasta dejarlo “cortante como la hoja de una navaja” y seccionó con él un “trozo limpio y bueno” de corcho, obteniendo con ello una superficie muy lisa. Posteriormente colocó esta superficie bajo el microscopio y, tanteando de un lado para otro, creyó poder reconocer que era “un poco porosa”. No podía estar seguro de ello, aunque la ligereza y elasticidad del corcho lo hacían más aceptable.

Celdillas del corcho o Células. Del latín cellulae=celdillas Micrographia. 1665

Hooke pensó que de alguna forma podría hacer que el corcho fuera más discernible, ni corto ni perezoso, cogió su afilado cuchillo y cortó una porción muy delgada del material hasta hacerlo en láminas que parecían completamente blancas, de modo que para observarla la puso sobre una placa negra.
” Y proyectando la luz encima, por medio de la lente planoconvexa, puede percibir de manera completamente clara que todo era perforado y poroso, muy semejante a la estructura de un panal”.
Los poros que se podían observar eran bastante regulares, qunque no del todo regulares, como a veces son los de un panal. Las semejanzas iban más allá: El corcho tenía

“una cantidad muy pequeña de sustancia sólida en comparación con el volumen de las cavidades que quedaban entre los interstitia –o paredes, como podrían también llamarse–. Las paredes o separaciones eran casi tan delgadas en relación con sus poros, como son las películas de cera en un panal en relación con las celdillas”

Además, Hooke, prosigue dando nombre definitivo a la unidad fundamental de la naturaleza viviente que había observado con su microscopio, el corcho era como un panal, porque estos poros o celdas, no eran profundos, sino que consistían en un gran número de pequeñas cajas…

“Tan pronto como los discerní -y eran ciertamente los primeros poros microscópicos que jamás viera, y quizá los primeros que nadie vio, pues no he dado con ningún escritor o persona que hiciera mención de los mismos antes de esto-, pensé que con el verdadero descubrimiento de los mismos se me ofrecía la verdadera e inteligible razón de todos los fenómenos del corcho”

Hooke se inclinó sobre su panal de celdillas o células
Con mano hábil las dibujó desde dos puntos de vista diferentes: cuadrados, las recién llamadas células, y otro, mirándolas por encima, de forma que las cavidades parecían redondeadas y no era perceptible su ordenación en filas y series. Puso sus dibujos uno junto a otro, designó el primero con una A y el segundo con una B, y para hacer más efecto, dispuso los esquemas sobre un fondo circular negro.
Su aprendizaje con Lely no había sido en vano.
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Aborto. Primer panfletista: ¿Sade? II

Siguiendo con la cuestión del origen panfletario del aborto, De Sade continuó culpando a la religión de la que se refirió como la opinión de los “equivocados” en relación al embarazo. Despreciaba la opinión de que el hombre no es responsable de su propia existencia y que es Dios quien concede el alma al embrión. Por tales errores, en palabras De Sade, la creencia del aborto es considerado comúnmente como delito. La idea real, de acuerdo con el discurso sadiano, y sádico, es que a medida que el asesinato se convierta en un hecho trivial, la destrucción o aniquilación de un bebé que no ha logrado la “edad de razonar” no es más que una “pequeña consecuencia”. Estas prácticas, añade, se encuentran a lo largo de toda la historia entre todos los pueblos del mundo, y esto demuestra la estupidez con respecto a una “acción poco importante” como equivocada.
En sus argumentaciones, Sade, se apoyaba en las lecciones de la historia acerca de que el aborto y el infanticidio eran un comportamiento natural. De tal modo que las costumbres de Madagascar, Grecia, Roma y China venían a darle la razón, llegando a fundamentarlo con el famoso filósofo griego, Aristóteles, a quien mencionaba especialmente, ya que este sostuvo, junto a Platón, el infanticidio como política de Estado.
Otro razonamiento adicional para apoyar tanto el aborto como el infanticidio en la república revolucionaria francesa fue que la población no debía volverse demasiado numerosa, precisamente lo inverso de la situación de la monarquía donde era necesario un gran número de siervos. También, que muchas personas se vieran como parásitos dentro del estado republicano, “bocas extras que alimentar”, lo que consideraba, especialmente, De Sade sobre su país cuando lo adoctrinaba en sus escritos- De Sade estaba convencido que el número de individuos había que reducirlo, llevar a la sociedad hacia lo que él consideraba un “tamaño de población óptimo” y que Aborto.Malthus.Essay_on_the_principle_of_population,_1826tres años más tarde, el clérigo anglicano: Thomas Robert Malthus, confirmaría y perfeccionaría en su Essay on the Principle of Population, 1798. (Ensayo sobre el Principio de Población)
A la luz de todos estos puntos de vista, la solución era simple “no soportar estos frutos vergonzosos del libertinaje”. Uno dispone de estas horribles consecuencias de la misma manera que los productos de la digestión, decía. Por ello, Sade consideraba el aborto como una mera trivialidad, análogo a purgarse el intestino o como material de deshecho o material no deseado.
Es interesante observar que varios puntos del ensayo de Sade produce la mayor parte de los argumentos a favor del aborto inducido que se han utilizado desde entonces para defender que no se traten las razones clínicas: control poblacional, evitar inconvenientes sociales del embarazo, el no considerar al feto como un ser humano vivo y la actitud de que el feto es simplemente parte del cuerpo de la mujer que puede mantener o destruir a voluntad.
Las exhortaciones de Sade estaban en sintonía con la atmósfera anti religiosa de Francia durante la Revolución; sus libros se vendían bien e indudablemente contribuyeron al establecimiento de una nueva moral -en realidad amoralidad– del periodo post revolucionario. Es cierto que a partir de este momento la profesión médica ignoró las viejas prohibiciones de la Iglesia Católica, como tampoco se opuso a lo que la Iglesia había prohibido.
Finalmente, y un siglo después, un tocólogo parisino, JM Doléris, daba testimonio comentando el considerable aumento de abortos

Aborto.Sonda dilatadora uterina doleris
Sonda dilatadora uterina doleris

ilegales que se veían en la maternidad de la ciudad. (“Statistique sur l´avortement”, 1905.  Comptes rendus de la Societé d’Obstétrique de Gynecologie et de Paediatric de Paris)
Indudablemente otros muchos factores surgidos en el periodo intermedio afectaron en la incidencia del aborto inducido. Pero resulta significativo que Doléris, uno de los primeros en comentar la liberación del aborto más allá de razones médicas, atribuyera este aumento primeramente a la extensión de las ideas maltusianas sobre el control de la población en una sociedad predispuesta por la propaganda del estado republicano. Desde entonces “un tipo de educación ultra liberal que se ha extendido en todas las clases sociales a través de los medios de masas: novelas, teatro, sociedades, reuniones, etc., sobre temas que anteriormente nadie tenía preparado para exponerla ante el público en general”. Este es el papel olvidado de Sade en la Revolución y que abrió el camino al aborto libre en el oeste europeo. Fue el progenitor espiritual de la ampliación del aborto inducido no solo por razones médicas, que son pocas, sino también por propósitos políticos, económicos y sociales como vemos actualmente.

“Si Dios no existe, todo está permitido. Por ello hablarles de que algo es malo, no tiene sentido. Para ello, eso es fruto de la educación tradicional, de los prejuicios sociales, de las ideas supersticiosas de las religiones y, por tanto, hay que desecharlo. Todo es bueno, dicen, con tal que me agrade o aproveche. La única barrera de comportamiento sería, en todo caso, para algunos, el no hacer daño a nadie conscientemente.”

Dostoievski

Cifras y datos actuales

En palabras de Francois Dumont, profesor de La Sorbona, ha hablado acerca de uno de los efectos más devastadores del aborto en su obra el “Invierno demográfico” de Europa, refiriéndose a la situación que no permite la sustitución de las generaciones. “En los países mayormente en riesgo, Italia y España, 100 mujeres de hoy, serán sustituidas mañana sólo por 70 mujeres con una disminución de la natalidad del 30%. Disminución demográfica y envejecimiento de la población tienen también consecuencias de carácter económico, porque la riqueza de un país depende de su número de habitantes…”

“Cada 25 segundos se realiza un aborto en 27 países de Europa, donde cada día se cierran tres escuelas por falta de niños. En el 2004, la cifra de abortos ha sido de 1.235.517 correspondiente a una media de 3,385 al día. Se han abortado el 19,4% de los embarazos, un nacido sobre cinco. España es el país donde más ha aumentado el número de abortos en los últimos diez años con un incremento del 75%, seguido de Bélgica con el 50% y Holanda con el 45%.”

El nazismo, a través de Sade, sigue de plena actualidad.

Leer para contar, como diría el castizo.

 

Medicina en el Antiguo Egipto. (y V)

Pequeña estela de "Horus sobre los cocodrilos". Erigida en un lugar público, estaba destinada a proteger de las picaduras venenosas y de los animales peligrosos. Siglos VI-IV a. de J.C. París, Museo del Louvre.
Pequeña estela de “Horus sobre los cocodrilos”. Erigida en un lugar público, estaba destinada a proteger de las picaduras venenosas y de los animales peligrosos. Siglos VI-IV a. de J.C.
París, Museo del Louvre.

Para finalizar y concluir este bloque de medicina antigua de Egipto, hay que añadir que es fácil caer en la tentación de oponer la medicina interna, hipotética, mágica o analógica, a la cirugía, realizada por observaciones y prácticas eficaces. Pero en realidad esta diferencia no es tan grande, pues mientras la medicina también hace gala de agudeza en el examen y empirismo en el tratamiento, prescribiéndose opio, beleño o belladona contra convulsiones o los estados dolorosos. De forma paralela, la cirugía, en determinadas situaciones, aconseja pronunciar, en voz alta, fórmulas encantatorias y tradicionales al dios pertinente, dirigiéndose en consecuencia a Amón Ra, el dios supremo, o a Isis, la protectora diosa madre, o a Thueris, diosa con cabeza de hipopótamo que preside los partos.
Al igual que la medicina sumeria, la medicina egipcia asocia lógica y magia, pero no obstante, existen diferencias entre ambas, pues hoy día, y gracias a los documentos de los que ahora disponemos,(siendo prudentes ya que cualquier descubrimiento puede trastocar las suposiciones) se puede afirmar que en el Egipto del 2.600 a. d J.C., Imhotep se encontraba más cerca de Ibn-Nefis o de Guy de Chauliac (siglo XIII) que de los cirujanos de Darío. Además, los habitantes de Asia occidental no se equivocaban y conocían este hecho pues, a pesar de los constantes intercambios culturales y económicos entre el valle del Nilo y Mesopotamia, cuando un soberano necesitaba la ayuda de un médico, era el asirio el que lo solicitaba al faraón, pero nunca a la inversa.

Libro de los muertos de Userbetmos. Thueris, la diosa de la fecundidad, bajo la apariencia de un hipopótamo erguido en sus patas traseras. 1320-1200 a. de J.C. XIII dinastía. Museo de El Cairo.
Libro de los muertos de Userbetmos. Thueris, la diosa de la fecundidad, bajo la apariencia de un hipopótamo erguido en sus patas traseras.
1320-1200 a. de J.C.
XIII dinastía.
Museo de El Cairo.

En consecuencia, desconfiemos de los términos utilizados actualmente y que en ningún caso son aplicables a los hombres del siglo XX a. de J.C. Se podrían comentar infinitas asociaciones entre “materialismo experimental” y prácticas “mágico-religiosas”, pero realmente, ¿qué significarían estos términos para un fellah o un dignatario de la corte de Ramsés, o del mismo Nasser, para los que toda materia es de origen divino y todo fenómeno obedece a una ley fijada por los dioses?, ¿a cuál de las leyes de los hombres deberían someterse?.
En resumen, la diferencia entre magia y religión proviene de un sistema de referencias netamente occidental y, por otra parte, reciente. Además, tres milenios a. de J.C, la mántica, ciencia de la adivinación y los oráculos, también descansaba sobre la experiencia, sobre la repetición o la conjunción de fenómenos comprobados de una forma empírica.

Pero, ¿Cuál es su Herencia?

No hemos hecho más que aproximarnos a una medicina tan antigua, y de la que la historia posee, a la vez, tanta y tan poca información. Tan solo la farmacopea merecería un desarrollo más extenso pues destacaba por su riqueza y se basaba en el estudio de las vísceras, excrementos animales y vegetales tanto de los países vecinos como de los más lejanos.
No debemos sonreírnos ni frivolizar al evocar los excrementos, hieles, amuletos y exorcismos que empelaban, dado que esta medicina dictó preceptos de higiene y principios de terapéutica que todavía prevalecen.

Hombre joven que se apoya sobre un bastón y que sufre una atrofia de la pierna característica de la poliomielitis. 1580-1330 a. d J.C., XVIII dinastía. Copenhague, colección Carlsberg Glifoteca.
Hombre joven que se apoya sobre un bastón y que sufre una atrofia de la pierna característica de la poliomielitis. 1580-1330 a. d J.C., XVIII dinastía.
Copenhague, colección Carlsberg Glifoteca.

Las influencias de la medicina del antiguo Egipto sobre otras prácticas y otros países son evidentes y, en particular, sobre la medicina hipocrática, sobre la que realmente se ha minimizado su deuda con respecto a la egipcia.
Mientras tanto, permanece una pregunta, ¿cómo es que estos espíritus capaces de escribir, en el 3000 a. de J.C., un tratado de pequeña cirugía, tan meditado como útil, no fueron sucedidos más que por anodinos herederos, buenos únicamente para copiar los manuscritos transmitidos por su padres?. ¿Por qué tal precocidad engendra tal estancamiento?. De la misma manera también se puede constatar este fenómeno en otros ámbitos pues, durante tres mil años, la sociedad conservó las mismas castas, las mismas estructuras administrativas, la misma religión con pequeñas variantes, los mismos ritos funerarios y la misma tradición en la que las historias de magia y viajes míticos se repetían indefinidamente de generación en generación.
¿El inmovilismo del espíritu explica la fijación de la sociedad, o sucede a la inversa?. Personalmente no puedo responder, pero sin embargo no olvidemos que nuestra sociedad, y nuestras ciencias occidentales, también atravesaron largos períodos de estancamiento, en los que, tanto la sociedad como la

Amuleto que protege contra el raquitismo infantil, enfermedad que, por otra parte, se encuentra perfectamente representada.
Amuleto que protege contra el raquitismo infantil, enfermedad que, por otra parte, se encuentra perfectamente representada.

ciencia, se resistieron por turno a esto que nosotros llamamos progreso. Es como si después del papiro de Edwin Smith, con una antigüedad de más de cuatro mil años, el hombre y la medicina hubieran perdido el tiempo.

Lamento de un Enfermo

“La muerte está hoy ante mí
Como el fin de la lluvia,
Como el retorno de un hombre a su casa,
después de una campaña en ultramar.

La muerte está ante mí
Como el cielo que se despeja,
Como el deseo de un hombre de volver a ver
su casa después de años de cautiverio.”

Primer panfletista sobre el aborto: ¿Sade?. I

Dementia unius fit multorum opinio. (la locura de uno solo se convierte en opinión de muchos o como un loco hace ciento, si le dan lugar y tiempo) 

I) Antecedentes del autor. 
Contexto histórico

El siglo XVIII fue un período de transición, según los expertos de la ciencia histórica, y al mismo tiempo, de una considerable efervescencia intelectual.
En el plano de la filosofía y la religión floreció el racionalismo y el deísmo, y desde estas creencias muchos pensadores y “filósofos” de la época adoctrinaban para vivir sin “Dios”.
Durante este tiempo, los escritos de Voltaire, (1694-1778) Rousseau, (1712-78) Diderot, (1713-84) et al., tenían como objetivo hacer desaparecer la fe, de la cual, Voltaire, llegó a afirmar que era indigna del hombre.
Como consecuencia de estas ideas, surgió un ateísmo irracional generalizado, acompañado de episodios de ataques de intensa violencia cada vez más frecuentes contra la fe cristiana y todo lo que se considerase sagrado.  El auge de la secularización, trajo el apogeo de lo mundano, la laxitud de lo/la moral y el declive de muchos de los principales clérigos de la Iglesia Católica en Francia, cuya observancia era cada vez más relajada, ofreciendo poca resistencia a estos ataques. Consecuencia de todo ello, cuando finalmente llegó la Revolución, la Iglesia Católica y los cristianos fueron objetivos de los revolucionarios junto a las instituciones políticas del Estado. En este sentido, las enseñanzas de Voltaire  y los “philosophes”en la Revolución fueron decisivas, en esta, uno de sus principales objetivos, entre otros, era abolir las costumbres sociales y religiosas de la época, así como la estructura social. Y en este contexto histórico surge el arcipreste del nuevo libertinaje y padre del sadismo: Donatien Alphonse François De Sade  (1740-1814) que ocupó gran parte de su holgada vida en atacar obsesivamente a Dios y a la iglesia cristiana. De Sade, nació en el seno de una familia de la alta nobleza francesa, y como viene siendo costumbre en estos aburridos señores de la alta alcurnia le dio por hacerse republicano y revolucionario.
Pasó más de un tercio de su vida en prisión, aunque no siempre por causas que la de sus enemistades personales (Gover G. 1934. “The revolutionary ideas of the Marquis de Sade” London. Wishart) Es posible que Sade fuera responsable de incitar a la multitud en la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, donde estuvo encarcelado hasta once días antes del incidente, después de haber sido transferido a un asilo justo antes de alcanzar su libertad, y encarcelado a continuación bajo pena de muerte por segunda vez en guillotina.sade.sadismosu vida, por la moderación y la indulgencia del padre de su esposa que era presidente de un tribunal revolucionario y se enfrentaba a un posible juicio por aristócrata.  Sade vive y presencia  con horror las miles de decapitaciones bajo el denominado período de la Revolución Francesa como El Terror, llegando a decir: “La guillotina ante mis ojos me ha hecho cien veces más daño del que me habían hecho todas las bastillas imaginables”  
Fue en su novela “La Philosofie dans le Boudoir”, (Filosofía en el Tocador) publicado por primera vez en 1795, (año después de ser liberado de prisión y escapar de la guillotina) en la que Sade mezcla la corrupción y perversión de una virgen adolescente con la soflama política, y donde realizó su primera declaración sobre el aborto. Es la primera referencia abierta sobre el tema de la historia contemporánea. La “Philosophie” es su obra más corta y posiblemente la escribió con el único objetivo de ganar dinero en un momento de penurias. Alrededor de un tercio del libro fue tomado de un largo panfleto titulado: “¡Franceses, otro esfuerzo más,  si desean ser republicanos! que fue reimpreso posteriormente de manera anónima en 1848 como propaganda para la Comuna de Paris.
La Philosophie dans le Boudoir (De Sade, DAF, 1795, Reimpreso en 1970, París, Pauvert) sobresale por la violencia de los ataques hacia la religión establecida, la moralidad, los lazos familiares y las estructuras sociales, en pos y defensa de la sodomía, el incesto, la lujuria y la crueldad para goce y beneficio propio ante el sufrimiento del otro. (sadismo: parafilia) Incluso en el permisivo clima social actual este libro se puede clasificar como especialmente obsceno y pornográfico, aunque está clasificada en el subgénero de literatura erótica y novela libertina.
Se puede argumentar que el contenido porno de la obra es poco importante por los largos monólogos filosóficos en las que Sade incorpora su “peculiar” visión de la moral. Sade creía que la destrucción era una de las primeras leyes de la naturalsade.sadismoeza, que destruir nunca puede ser un crimen, y como el asesinato no es sino una forma de destrucción encomiable, argumentando que, también, el aborto no es menos elogiable. Asimismo, el marqués De Sade creía firmemente en si un delito (incluso el asesinato) se llevaba a cabo durante su momento de placer, guiado por su instinto animal, entonces no podría ser castigado por la ley oponiéndose en este pensamiento a Thomas Hobbes manifestando estar equivocado acerca de la humanidad.
Una gran parte de las tesis de Sade se ocupa de la igualdad entre los sexos, como valor y procedimiento práctico en la vida de la mujer liberada sexualmente, citando el aborto como un medio que evitaba el castigo que la sociedad imponía al adulterio. Aconsejaba además, que para evitar ser descubiertas en adulterio no debían quedar embarazadas y caso de quedar en cinta tenían que abortar.
El mismo hecho de la procreación lo mantuvo dentro de lo horrible, y a través del personaje de su “heroina”, Madam de St. Ange, De Sade ofreció recomendaciones a una mujer que quedó embarazada: “no tengas miedo del infanticidio, es una imaginación el considerarlo como un delito; siempre somos dueños de lo que llevamos en nuestro seno y no hay nada de malo en la destrucción de este tipo de cosa (nasciturus) de la misma manera que eliminamos otra por medio de medicinas cuando sentimos la necesidad”
Este principio se aplicaba incluso con el bebé llegado a término: el derecho a abortar era indiscutible y considerado por Sade como parte de la naturaleza.

…/…

Birth of Europe… and The End?

BanderaWhen so much one speaks about it in these days of chaos and confusion, exactly today it is the day of the emigrant and of the refugee in this first Sunday Ordinary Time of the Catholic Church, it will not be inopportune to think a bit about Europe; not seeing it as group of countries whose economies, for better or worse, they can coordinate among them, but as singular form of life, as peculiar way of realizing the human condition.
To be an European, of what does it consist?. How is the European man?. What is what allows to unify historically the Swedish and the Italian, the German and the Frenchman, the Spanish and the Norwegian, the Englishman and the Polish?.  Above and below the deep differences political and ideological that separate them from each other. What have they in common, the liberal one and a Marxist, when one and other one want to call themselves Europeans?
Since the things are understood better when there is known how they have been formed, let’s see cinematographic how there has managed to exist the European way of being a man.
Europe started by being Greece. Adventure human that passes between the Ilíada and the stoic cosmopolitanism is the first way of being an European. Three were his more fecund exploits: to affirm that what the things are and do depends on the own nature on each one and on the common nature on all; to see in the reason the most essential of the human life; to demonstrate with reasons and with facts that the political freedom –to live in accordance with the laws of the polis; it has been given itself– is preferable to the tyranny.
Intellectual and religiously nourished for Greece, Rome contributes to the future Europeanness two important ingredients of the social life: the right and the civility, the imperative of arranging the coexistence by means of laws and the habit of feeling citizen as member of a political community more wide cicerónthan the city in which it resides. The Greek polites was the citizen of one Greek polis. The Roman civis it was of a geographical and political area to which many cities belonged; in this context it is noted the cuius romunus sum, of Saint Paul. Empire, since in the same Rome, or national State, after the Middle Ages, this will be from Rome the term of reference of the citizenship.
Third stage: the subsequent one to the diffusion of the christianity. Deep, radical innovations it will contribute to Europe the Christian conception of the life. At least, these: that everything what exists it has been created out of nothing, and consequently from nowhere is the horizon of the being; that the men are brothers for having being created to image and God’s similarity, that is to say, by virtue of something that comes out of the physical nature; That the history cruz is not an interminable succession of temporary cycles, but a process with beginning and end in which as a way or other one there is ordained the life of every man; that the perfection of the man consists of his way of loving, because God is a love, and that is the love what makes us neighbors some of others. Such they are going to be now the criteria to judge it brings over of the virtue and the sinfulness. In Augustin of Hippo and Benedict of Nursia it has his maximum figures this initial Christian stage of Europe.
A new ingredient, the Germanness, it will inform the European life after the ruin of the Roman Empire that gives place the event that strictly between ourselves has been in the habit of calling, according to the old Latin feels, ” invasion of the barbarians “; the Völkerwanderng or ” emigration of the peoples ” of the German historiography. What is going to bring to the incipient Christian Europe of the High Middle Ages this infusion of Germanic life?.  Fundamentally two things: on the one hand, the constant dissatisfaction with what one is and is had and the consequent desire of change and innovation that later they will call ” Faustian spirit “ ; for other one, the explicit conscience of the cultural unit that the European being supposes.
After his fascinating take-off, the Byzantine christianity stagnates, and suspended it lasts. After his Barbarian feudal initiation, the anxious European christianity finds his definition, without having looked for it, in the verse of ” Divine Comedy “dantealighieri with which Dante praises the ascending impulse that gives him his race: ” So much you me raise, that I am more than I “. Without the injection of the Faustian spirit that the Germanness brought to the infantile reality of the previous Europe, these words of the most Christian Alighieri might not have been written.
The men of Europe, in addition, began calling themselves “Europeans”. For the first time, according to the documents, after the battle of Poitiers; this is, when definitively the penetration of the Muslims fails beyond the Pyrenees. Says the anonymous chronicler of this battle, after telling us how the victors take possession of the tent of the Arabs: Europenses vero in suas leti recipiunt patrias, the Europeans withdraw joyfully to their native countries. Already there they feel European the resultant men of the merger of the Roman provinces and the Germanic peoples.

But many are the doubts and the demands in these moments and many, many the questions… towards where Europe goes, what really we are in these moments, what has stayed of all our past, of our Europeanness in the present. Is the multicultural society the best model, that so much effect placebo produces the spokesmen of the left-wing parties, for the coexistence, the progress and the future of Europe?. Up to where will EU lead us with his shameless support to the Islamization of Europe?. Etc.
We shall see it

Prismas: De Vidrio y Cristal. Y III

Siguiendo con las entradas anteriores sobre los prismas, cristal y vidrio y su importancia, Nicolas Causanus (1401-1464) nombra en su obra De Berillo las lentes cóncavas para la corrección de la miopía.

Pero el verdadero precursor del uso de los prismas en Oftalmología fue Georg Bartisch (1545-1607), autor del libro Augensdienst o El servicio de los ojos, impreso en Dresden en 1583. De origen humilde, alcanzó gran fama por sus trabajos e ideas en este campo realizando unas máscaras para el tratamiento del estrabismo, una de ellas con perforaciones que pretendía enderezar los ojos y otra equipada con un enorme prisma como se aprecian en los siguientes dibujos.

Caretas de Georg Bartsich. Del libro Augensdienst o El servicio de los ojos, impreso en Dresden en 1583
Caretas de Georg Bartsich. Del libro Augensdienst o El servicio de los ojos, impreso en Dresden en 1583

En el siglo XVI,  Ambrosio Paré (cirujano militar, padre de la medicina legal y la cirugía moderna) comenzó a emplear las lentes en la corrección óptica del estrabismo; pero no es hasta, mi admirado, Johannes Kepler (1571-1630), nacido en Weil, Wütemberg, Alemania, cuando aparece por primera vez en la historia el término de “prisma”. Este gran autor e investigador, teólogo y astrónomo enriqueció la nomenclatura óptica introduciendo términos como “lentes”, “meniscos -no confundir con el cartílago de la rodilla- o lentes de media

Meniscos o lentes de media luna.
Meniscos o lentes de media luna.

luna”, “prismas” que anteriormente se denominaban medios simples o bloques de sierra. Sus estudios se contienen en su obra Vitellionem Paralipomena (1604) y en Dioptrics (1610), desarrollando una serie de conceptos nuevos en cuanto a la visión, como la dirección que toman los rayos por el ojo, fijación centrada en la retina, paso de los rayos por las lentes convexas y cóncavas y en relación a los prismas nos dice:

“Cuando la luz del sol incide sobre un prisma da lugar a tres especies de rayos, uno es inmutable, otro es del color del cristal y el tercero es coloreado como el arco iris”.

También dice:

“Cuando los rayos pasan a través de un plano plano del ángulo recto del prisma, no permite la caída paralela de los rayos hacia su cateto”.

Y por último

“Un objeto mirado a través de un prisma aparece movido en la dirección de su arista”.

En consecuencia, podemos considerar a Kepler como el primero en la aplicación clínica de los prismas de una manera científica y razonada, aunque sus conclusiones no pudieran aplicarse hasta casi dos siglos después con Wells, Donders y Von Graefe.

Posterior a Kepler, los trabajos del alemán Rodolph Snellius (1591-1626) y del francés René Descartes (1596-1650), de manera independiente, formularon las leyes de la refracción.

Y así llegamos a otro de mis preferidos genios, tal vez el científico más grande de la historia, que fue el primero en estudiar de manera científica el fenómeno de la dispersión, (del espectro de colores de la luz blanca) el matemático inglés, Sir Isaac Newton. (1643-1727) Quien en 1666 descompone por primera vez la luz describiendo sus siete colores espectrales y, como consecuencia, estableciendo su teoría sobre la visión de los colores.

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Tailor (1738) en su obra De vera causa Strabismi cita los prismas y Buffon lo hace en dos ocasiones, 1743 y 1744. W.H. Wollaston (1766-1828) fue el primero en estudiar las ventajas de las lentes curvas, introduciendo en la práctica los meniscos. Además descubrió los rayos ultravioletas y realizó estudios sobre doble refracción con prisma, obteniendo el prisma que lleva su nombre y que se utiliza como elemento desdoblador en los oftalmómetros.

prisma.oftalmologíaII

Welles (1792) utiliza por primera vez los prismas de manera luzrazonada para el tratamiento de los estrabismos pero sólo en aquellos casos donde existe una correspondencia retiniana normal, intentando estimular constantemente el ángulo objetivo y, lógicamente, sólo cuando los ángulos de desviación eran pequeños dadas las limitadas posibilidades de que disponían.

El físico francés Agustin Fresnel (1788-1827) se le ocurrió sustituir la superficie continua de un cristal por una serie de zonas escalonadas con lo que consigue una notable reducción del espesor de las lentes. A este principio (de Fresnel) no se le dio importancia en aquella época ya que no disponían de materiales para llevarlo a la práctica pero que más tarde se consiguió con la elaboración de lentes de plástico rígido o Wafer y las de plástico flexible o Pres-on. También inventó el bi-prisma que lleva su nombre.

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El holandés Fernando Cornelio Donders (1818-1889) continuó los estudios de Kepler en su magnífica obra Las anomalías de la refracción y acomodación publicada en 1864, donde preconiza el uso de los prismas en las insuficiencias musculares.

Finalmente, en el primer tercio del XIX se desarrolla la Estrabología y con ella el uso de los prismas. Alfredo von Graefe, primo del gran Alberto von Graefe, fue el autor de importantes estudios sobre las lesiones de la movilidad de los ojos y su tratamiento mediante prismas. A él le debemos el test de disociación prismática. Según otros autores el iniciador del tratamiento con prismas fue Krecke, en 1847, pero utilizándolos en estrabismos de hasta 12 grados. Su idea es recogida por Giraun Teulon quien en 1861 intenta sin conseguirlo la curación con prismas del estrabismo.

Conclusión

“Si damos la impresión de que la ciencia es hostil incluso a las líneas principales de la religión, será más difícil combatir los sentimientos anti científicos realmente peligrosos. Necesitamos a esa gente [religiosa] para enfrentarnos a los fundamentalismos extremos”

A. Jha, The Guardian (Londres), Sección de ciencias, 29 de mayo de 2007

"Consideramos estas verdades como evidentes en sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales; que el Creador les ha otorgado ciertos derechos inalienables; que entre ellos están [el derecho a] la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad".