España y la Hispanidad

Cansa escuchar continuamente, año tras año, los mismos mantras, falsedades, exageraciones, y tópicos contra la colonización española de América, y lo que ciertos personajes de cuarta fila, favorables al terrorismo de cualquier causa. Metidos a políticos con marchamo de universidad política, que ni aparece entre las quinientas primeras del mundo, haciendo banderías contra nuestros antepasados y nuestra historia común como nación española.espana-valle-de-los-caidos
No, no me he equivocado, no es 12 de Octubre, pero es 2 de Noviembre, día de los fieles difuntos, día para recordar a muchos de nuestros abuelos -y otros no tan abuelos- que lucharon por nuestra patria, por España. También día importante para nuestro ejército que rinde honor a nuestros caídos aun cuando el airado vocinglerío antiespañol monte el circo diario contra los españoles.
España es mucho y se merece mucho más. Por esto y para rendir memoria a todos los que procuraron defenderla con honor me he puesto a escribir este breve laudatorio para elogio y gloria de todos los españoles, sobre todo para recordarle a una iletrada alcaldesa que manifestó que no podía conmemorarse como acontecimiento feliz del día 12 de octubre por “genocidio”(sic)
Cuando España inició la gran epopeya del Descubrimiento de ese Nuevo Mundo, pasó lo mismo que cuando Miguel Servet,  (por cierto, quemado vivo a instancias de Calvino) descubrió la circulación pulmonar, lo hizo empujado por motivos religiosos estando seguro encontrar el alma en alguna parte del cuerpo. A España le ocurrió otro tanto de lo mismo, buscaba otras tierras pero había que hacerlo extendiendo el Evangelio, y no lo hizo en plan asalto y depredación que normalmente ha caracterizado al Imperio Británico. La conquista de esas nuevas tierras fue siempre acompañada desde una vertiente moral y religiosa sin la cual no es posible entender, que defendió con fuerza a sus pobladores nativos, basada en hacer un apostolado cristiano complementado con las ideas que las corrientes humanistas aportaron a aquellossto-tomas-de-aquino-murillo tiempos, sobre todo las de carácter tomista. Una España que, al mismo tiempo, salía invicta terminando de luchar y vencer a la morisma invasora peninsular.
Tal fue, que a los pocos años de este colosal Descubrimiento de América se promulgan las llamadas Leyes de Indias otorgando los mismos derechos a los indios que a los españoles, cosa que jamás hizo ningún imperio, ni anterior ni ulterior al español.

Unos años antes llegan noticias a la Península, e informes al Rey… El sermón de fray Antonio en La Española en 1510, provoca no pocas airadas protestas. Fray Antón de Montesino, por orden del padre prior, declama un sermón por escrito, firmado por los diecisiete religiosos allí presentes. Es decir, toda la comunidad dominica en pleno reunida en la iglesia mayor de la ciudad, que estaba en aquel cuarto día de Adviento en dicha isla americana.
Sí, el día se escogió a propósito. Querían “escandalizar” a esa feligresía entre las que se hallaban no pocos encomenderos.

Fray Antón sube al púlpito, era el cuarto domingo de Adviento…

Todos estáis en pecado mortal, y en él vivís y morís por la crueldad y tiranía con que usais con estas inocentes gentes. Decid: ¿Con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios?. ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido?. ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados… por sacar y adquirir oro cada día?…¿No son hombres?. ¿No tienen ánimas racionales?. ¿No sois obligados a amarlos como a vosotros mismos?. ¿Esto no entendeis?. ¿Esto no sentís?.

Aquello fue un grito de protesta como pocos, apelando a la razón y al corazón, agitando conciencias. El sermón de Montesino preparó al Derecho con el “factum”, a las futuras Leyes de Indias mencionadas, a la vez que formulaba la eterna doctrina del personalismo cristiano. Fue la jurisprudencia más avanzada, tanto en el fondo como en la forma, de su época de tal modo que la llamada colonización española se diferenció exponencialmente de la de otras potencias europeas más interesadas en la explotación económica.
La constatación de todo ello es la numerosa población nativa en América del Sur, y la casi desaparición de estos en América del Norte.
Solamente la ignorancia y la sobrada maldad, pueden seguir alimentando la Leyenda Negra, en la que se inspiran los oportunistas antiespañoles, tanto extranjeros como nacionales, que odian a España como para ser capaces de negar la magnitud de este hecho histórico, El Descubrimiento de América. Y como el odio es capaz de transformar lo más maravilloso en algo triste y decepcionante, se llega hasta el punto de calificar esta celebración de “franquista” cuando precisamente la primera celebración de La Hispanidad está en la Argentina de 1916, primer país que institucionalizó esta fiesta de manera oficial.
Finalmente, sería prolijo por mi parte enumerar la cantidad de hombres y mujeres, y los momentos de gloria, que aportaron grandeza a nuestra cultura, a la antropología hispana, reflejo de la nación española, así que lo dejaré para colon-rrcc-cordobaotras ocasiones que se tercien. Sin embargo, no albergo la menor duda que la gran gesta americana de los españoles tuvo episodios oscuros, pero la empresa por la que apostó Colón dio lugar al mundo que conocemos actualmente, reportando no pocos beneficios a quien ni siquiera puso nada en la aventura. Y qué quieren ustedes que les diga, pienso que si hubiera sido otro país el que hubiera dado con esas tierras, las culturas indígenas hubieran desaparecido y muchos especialistas norteamericanos no podrían haberse especializado siquiera en el estudio de la etnografía a la que tan aficionados son, ni siquiera en el náhuatl, legada por Fray Bernardino de Sahagún. Y es que España y la Hispanidad no se conciben sin la idea cristiana y católica desde su fundación.

Recuerdo y memoria a Todos los Caídos, en especial a nuestros abuelos inolvidables, que han prestado servicio por España y los fieles difuntos anónimos que dieron lo mejor de ellos para todos.

Animales diminutos y Leeuwenhoek

En septiembre de 1675, Leeuwenhoek examinó el agua de lluvia que había permanecido unos días reposando en un recipiente.
Esta agua estaba llena de animales, asombrosamente pequeños.
¿Qué medida podría utilizarse para medir tanta pequeñez?. Diez mil veces más pequeños que la pulga de agua.
El erudito pañero se pasaba las horas y los días estudiando esos diminutos animales, hasta el punto que llegó a conocerlos tanto como a su mascota. He aquí un extracto de sus muchas observaciones:

Cuando estos animálculos entran en actividad, a veces sacan dos cuernecitos, que mueven continuamente, algo parecidos a las orejas de un caballo… […] Estos animalitos son las criaturas más miserables que he visto en mi vida, pues cuando la punta de la cola toca alguna de las partículas o pequeños filamentos -de los que hay muchos en el agua, especialmente si ha estado estancada varios días- quedan allí pegados, y estiran y contraen su cuerpo hasta darle forma ovalada…

Sin saberlo estaba viendo una vorticela, un animal unicelular ciliado de cuerpo campaniforme. No fue consciente que lo que él llamaba cola eran pedúnculos y así creyó que los animales luchaban por escapar de donde habían quedado aprisionados. Pudo vislumbrar otros animales atravesado la gota de agua. Algunos, en palabras de Leeuwenhoek, movían “pequeños pies o patas de una delgadez increíble”. Así fue como describió los apéndices piliformes que ahora reciben el nombre de cilios. Y había muchos más, innumerables, algunos de los cuales podían considerarse de tamaño monstruoso en comparación con los más pequeños.

Sin embargo, y pese a que el científico no era hombre muy dado a la especulación, se planteó algunas preguntas fundamentales. ¿De dónde procedía esta caprichosa y abigarrada multitud?. ¿Venían estos animales del cielo, junto con la lluvia?.

Seguía lloviendo sobre Delft, y el holandés se dispuso a colocar un gran plato de porcelana en su patio, a cierta altura para que nada de barro pudiera salpicar dentro del recipiente.
Esta vez no encontró animales, aunque sí partículas térreas. Por tanto, los animales no llovían del firmamento.animales-diminutos-anton-van-leeuwenhoek
Pero si se guardaba el agua durante unos días o se dejaba que el viento la agitara se podía encontrar hasta un millar de ellos en una sola gota, “revolcándose sobre el dorso o sobre su vientre y todos dando vueltas”. Semejantes animalitos estaban también presentes en el agua del río, en el agua del mar y hasta en el agua potable y fría que Leeuwenhoek sacaba de su pozo de 5 m. de profundidad, incluso en agua en la que había puesto a macerar pimienta.
Esta última observación la hizo casualmente, examinando también la pimienta. Esto le animó a seguir observando y como le era difícil trabajar con granos secos, decidió poner a prueba otro tipo de granos en remojo. Tres semanas más tarde, el espectáculo fue desconcertante. En el agua pululaban multitud de animales que no había antes. Entre ellos se encontraban una especie de tubitos delgadísimos, infinitamente menores que los animales más pequeños. Leeuwenhoek estaba mirando nada menos que las bacterias, aunque no sabía ni sospechaba que contemplaba por primera vez esos invisibles seres que tanto pueden causar al hombre indecibles daños como reportarle considerables beneficios. Leeuwenhoek se maravilló ante el tamaño y el número de semejantes bastoncitos. Rebasaban varias veces la cifra de seis y ocho mil en una sola gota de agua.

Nervioso y excitado por su descubrimiento se apresuró a enviar a la Sociedad Real un informe completo de este maravilloso mundo que acababa de ser descubierto. Ordenó hacer copiar sus notas de laboratorio en buena caligrafía y lo envió a Londres diecisiete páginas en folio con su trabajo.
¡Otro mundo estaba escondido dentro del universo que el hombre hasta entonces había conocido!.
La Sociedad estaba desconcertada y a la vez animada. El trabajo de Leeuwenhoek ofrecía todas las características de la exactitud, pero lo que en él se afirmaba superaba a cuanto se podía aceptar sin las pruebas más rigurosas.
Se pidieron más datos a Leeuwenhoek. Hooke, el cual, ejercía el cargo de Secretario de la Sociedad desde 1677, fue el encargado de intentar ver por sí mismo el mundo microscópico y confirmar de este modo los fantásticos informes que se recibían de Holanda.
El eminente Secretario de la Sociedad, desde hacía varios años, había descuidado su microscopio, rápidamente lo desempolvó y preparó un poco de agua de pimienta según la receta del holandés. Y allí estaban esas maravillosas criaturas en multitud y de formas caprichosas en gran variedad. leeuwenhoek-dibujos
De esta forma Hooke, fue testigo del descubrimiento de las bacterias y delos protozoos por Leeuwenhoek; pero ninguno de los dos llegaron a interpretar lo que representaban aquellas multitudes en los términos del vocabulario que se desarrollaría más tarde.
la gente acudía ansiosamente a contemplar las nuevas maravillas, entre otros, el mismo Carlos II, fundador y protector de dicha Sociedad. La experiencia debía ser dada a conocer y se preparó un microscopio a tal efecto para observar a aquellas curiosas criaturas.
El holandés sin formación universitaria había hecho uno de los mayores descubrimientos.

Leeuwenhoek no se contentó con aquello. Pensó que si los animálculos se hallaban presentes en toda clase de aguas, excepto la caída del cielo, quizá también se encontrarían en el cuerpo humano, o en la boca, como vía de entrada. En consecuencia, decidió examinar su propia boca, encontrando una materia blanca alrededor de sus dientes, “espesa como mantequilla”. Raspó un poco de la misma y la mezcló con agua de lluvia, en la que no había animalillos, y un poco de saliva. Es más, llegó a realizar la primera descripción detallada de los espermatozoidesanimales-espermatozoides
Cuando su vela iluminó la mezcla, el espectáculo asombró al ilustre pañero. Algunas de esas criaturas se movían vivamente. El mayor y más largo atravesaba la gotita como un pez. Los de otra especie revoloteaban unos junto a otros como un enjambre de insectos. Y si estos ejemplares, que se hallaban en unos dientes tan blancos y limpios como tenían pocas personas, eran ya numerosos y activos, no eran nada en comparación con las que Leeuwenhoek encontró en la boca de un anciano que jamás se había limpiado los dientes.
Leeuwenhoek no tardó en informar a la Sociedad Real que la boca humana estaba poblada de animalillos.
No supuso que los organismos que encontró en la boca, y, más tarde, en las secreciones del cuerpo humano, fueran nocivos. Estaban simplemente allí, y se contentó con dar la noticia de su presencia e inolvidables descripciones de los mismos.
La Sociedad deseaba honrar a su prodigioso corresponsal, Leeuwenhoek fue elegido miembro por unanimidad, aprobando enviarle el correspondiente diploma en una caja de plata con su escudo propio.
Era el mayor de los honores, Leeuwenhoek estaba anonadado. Aceptó agradecido y prometiendo que correspondería a tal honor procurando con todo su esfuerzo y trabajo hacerse digno de tal premio durante toda su vida.
Las universidades podían seguir ingnorándolo, y la chusma, seguir ridiculizándolo y considerarlo como un brujo. Desde entonces, como miembro de la Sociedad Real de Londres, y no simple miembro extranjero, había sido fortificado contra todos las insidias.
Las noticias sobre las maravillas que el tendero holandés estaba descubriendo se propagó por todo el mundo, y Leeuwenhoek se vio asediado por visitantes que querían contemplar esos fabulosos y diminutos seres. Se dio la circunstancia que Pedro el Grande, (con confundir con Sánchez) zar de Rusia, en su visita a Holanda, navegó hasta Delft para comprobar la experiencia, con tal asombro que pasó dos horas mirando por el microscopio del holandés, y tuvo la ocasión de repetir otra de las más demostrativas y famosas observaciones de Leeuwenhoek.

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Imagen de Marcelo Malpighi

El comerciante holandés mostró a su imperial visitante la circulación de la sangre que pasaba de las arterias a las venas, confirmando la observación del sabio italiano Marcelo Malpighi y completando la teoría de la circulación desarrollada por Miguel Servet y William Harvey unos cincuenta y cinco años antes.

Años finales de su vida

El insigne pañero mantuvo fielmente su promesa de continuar sirviendo a la Sociedad Real durante toda su vida. En total, más de doscientas cartas dirigidas a Londres. En 1723, a los 91 años de edad, postrado en su lecho de muerte, su última voluntad fue pedir a un amigo que tradujera al latín sus dos últimas cartas y las enviara luego a la Sociedad, además de un regalo que había preparado para los caballeros y filósofos que habían entendido, apoyado y valorado sus trabajos.
En concreto, un armario negro y oro que contenía sus microscopios más preciosos, alguno de los cuales jamás había enseñado a nadie. En los cinco cajones del armario había trece cajas de estaño cuadradas, cada una cubierta de cuero negro y conteniendo dos instrumentos. Así como una carta preparada de antemano para acompañar al envío y donde explicaba cómo cada una de las lentes había sido por él mismo, montadas en plata y luego colocadas en una pieza de plata, extraídas del mineral, separándolas del oro de que estaban cargadas, grabadas con el nombre del objeto que estaba colocado delante de cada cristalito. Adheridas a las correspondientes agujas había variedad de objetos: desde glóbulos de sangre, “de los cuales su color rojo”, a una delgada sección de madera de tilo, incluso el órgano de la visión de una mosca, o los vasos que llevaban la savia cortados transversalmente. etc.

Y así fue como una parte importante de la vida de nuestro universo fue revelada, gracias al microscopio y al interés de personas excepcionales como las mencionadas en esta serie de posts dedicados al microscopio y a las células.
Finalmente, cuando Leeuwenhoek murió, no hubo nadie que pudiera sucederle. Sus procedimientos “secretos” de examinar tal variedad de materias y materiales murieron con él, pues a nadie reveló sus procedimientos, considerado el padre de la microbiología
La Ciencia siguió otros derroteros y avanzando lentamente, tratando de comprender el significado de las células y de los animales diminutos, a nivel protozoarios, en relación con la vida. Pero eso será tema de otras publicaciones posteriores…

¿Los USA están locos?. ¡Qué atrevimiento!

¿Los USA están locos?.
¡Qué atrevimiento!

Mientras en España estamos empeñados en borrar la existencia de ella y su importancia en el mundo con el descubrimiento de América, en Estados Unidos se vuelven locos investigando quién fue el primero en originar su existencia como nación-estado.

Ante el fuerte desarraigo y desprecio hacia lo español, (originado durante décadas en las “madrasas”nazis-bolchetarras=escuelas públicas y privadas) permitido y auspiciado por los dos grandes partidos que hasta ahora han gobernado en la Madre Patria del Nuevo Continente,  muchos españoles nos vemos forzados a evidenciar que otras potencias no tienen miedo ni complejos en reconocer sus verdaderos orígenes. Tal es el caso que tomo como ejemplo, esta vez, de los Estados Unidos de América. La mayor potencia mundial hasta hoy día cuya primigenia ascendencia es española tal como revelan las fuentes e investigaciones históricas.

Mientras nacionalistas totalitarios y comparsas de las numerosas facciones de la izquierda “española”; mientras la derecha, rendida y sometida a sus demonios de culpa “endogámica” y complejos “existencialistas”, atacan de forma directa a los más hondo de la nación española, a sus dueños: a los españoles, en USA parece que están locos por escribir el verdadero pasado de la nación norteaméricana sin turbulencias políticas en sus investigaciones. Sin cortapisas ni intromisiones comisariadas de ningún tipo.

Bienvenido este descubrimiento de nuestro glorioso pasado en común, confirmando y reafirmando que España no es un mito como quieren hacernos creer poderes fácticos e institucionales en España.

Por último, destacar un detalle  de manera colateral a esta cuestión, y de forma bastante significativa: se confirma que en España ninguna universidad alcanza los primeros quinientos puestos de las mejores universidades del mundo.  Bastante revelador, ¿verdad?.  Nada sucede por mera es casualidad y sí por relaciones de causas y efectos.        

¡Por fin, el fuerte San Locos. banderaespanolaMarcos ha sido localizado!. España existirá siempre. Foto del encabezado es del Archivo de Indias en Sevilla. España.

 

“Solo los locos persiguen lo imposible, Imposible es que los malos no cometan maldades”

Marco Aurelio y sus Meditaciones tan de rabiosa actualidad.

Primeramente. Antes de Hipócrates

Probablemente la gran importancia que la medicina contemporánea concede a Hipócrates, y a su obra, se debe a la ausencia de documentos anteriores.
No obstante, se pueden citar algunos filósofos-naturalistas cuyas teorías aparecen reflejadas en libros de Hipócrates.
Además, es probable que él solo no pudiera concebir todas las recetas farmacológicas que nos ha legado, por lo que indudablemente se tuvo que inspirar en maestros anteriores a él, transmitiéndonos sus preceptos metodológicos, a los que pertenece el principio fundamental de la observación razonada.
De esta forma, cabe suponer que en Creta existía una cultura y un arte específicos muchos siglos antes que los griegos.

En la epopeya homérica se encuentran pasajes que provienen de relatos legendarios, religiosos y proféticos, de Mesopotamia y del valle del Nilo. De la misma manera, Hipócrates se inspira en papiros egipcios muchos más antiguos, en los que se detallan las combinaciones de diversas plantas o se describen medicamentos. Los griegos tenían unas buenas relaciones con los egipcios, de los que estaban fascinados por su organización política y administrativa, así como la antigüedad de su cultura. Herodoto, en el libro II de sus Historias, hace referencia a esta admiración, por lo que resulta bastante probable que, antes de Hipócrates, los médicos egipcios, reconocidos por sus dotes de observación y por su saber hacer, influyeran sobre los griegos, los cuales adoptarían sus técnicas.
De esta forma, Platón atribuye a Sócrates palabras particularmente elogiosas acerca de los médicos del rey Zalmoxis, del que no se sabe demasiado, salvo que era un personaje divino para los tracios dacios y los getas, (no confundir con un jeta que es otra cosa bien distinta) pero que dejan en el aire una pregunta: ¿existían lazos entre los médicos griegos y sus colegas de Oriente, Europa y Asia?.

¿Qué querrá decir el dios?. ¿Cómo explicar ese enigma?. Porque yo sé que no tengo nada de sabio, ni poco ni mucho. ¿A qué se refiere, entonces, cuando dice que soy tan sabio?. Porque tratándose de un dios, no puede mentir. Apología de Sócrates. Platón

La carencia de documentos en los que se haga alguna referencia a los orígenes técnicos o intelectuales de la medicina hipocrática. No obstante, la interpretación de los textos homéricos, anteriores en tres o cuatro siglos a los atribuidos a Hipócrates, sirve para responder a algunas de las preguntas planteadas al comienzo de este capítulo. Aunque Homero atribuye un origen divino a la peste que se abatió sobre la armada griega, describiendo como Apolo lanzara sus flechas sobre los muchos hombres

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culpables de sacrilegio, también hace referencia a Macaon y Podalirio , quienes entre otros, curaban las heridas hechas con objetos punzantes o contundentes, y estos personajes no eran magos, ni sacerdotes, sino profesionales; hombres que poseían un oficio, un arte, por el cual realizaban trabajos eficaces que habían aprendido de profesionales más antiguos, sin ayuda de fórmulas o pócimas mágicas, ni de sacrificios a los dioses.

 

Virgen de los Reyes: Asunción.

Como cada año, Virgen de los Reyes… Toda España celebra la fiesta de la Asunción de Virgen. En cada localidad procesiona la advocación o representación más querida de la Virgen María, Madre de Dios y Reina de los Cielos. Y Sevilla, como no podía ser de otra manera, siente el dogma mariano de manera muy especial. Es por tanto un día muy señalado en el calendario litúrgico sevillano, dado que el día de la Asunción es pieza clave de la continuidad del sentimiento mariano de esta ciudad tal y como reza en nuestro escudo municipal.

Escudo municipal de la capital hispalense en la que aparece la leyenda "Muy Mariana" que así quedó establecido desde que el Rey Fernando III El Santo expulsara a la morisma invasora ayudado de San Isidoro de Sevilla y San Leandro, tal como puede verse.
Escudo municipal de la capital hispalense en la que aparece la leyenda “Muy Mariana”, establecido desde que el Rey Fernando III, El Santo, expulsara a la morisma invasora ayudado de San Isidoro de Sevilla y San Leandro, tal como puede verse.

En la tradición mariana de Sevilla la advocación de la patrona de la ciudad y toda la Archidiócesis es la Virgen de los Reyes, imagen que se venera gracias a nuestro Santo Rey, Fernando III de Castilla, cuyo cuerpo incorrupto yace bajo los pies de la Reina de Reyes en la Capilla Real de la Santa Iglesia Metropolitana, Catedral de Sevilla, Santa María de la Sede.

Según los historiadores, encontrábase el rey en el cerco a Sevilla, en un lugar llamado Hacienda de los Ángeles, cerca de Alcalá, cuando tuvo una visión en que se le apareció la Virgen, prometiéndole la reconquista de la ciudad de Sevilla.
En días posteriores, acudieron tres mancebos que dijeron ser escultores, y que ganándose el sustento recorrían los pueblos recién conquistados, para ofrecer sus servicios para las iglesias de reciente creación.
Fue entonces cuando el joven rey Fernando relató a los tres mozos su “sueño”, y ni cortos ni perezosos, se encerraron en un cuarto, donde sin materiales dejaron hecha la imagen de la Virgen de los Reyes, para desaparecer del lugar misteriosamente sin que nadie supiera de ellos.

Virgen de los Reyes
Virgen de los Reyes con su peculiar palio de tumbilla procesionando por los alrededores de la Catedral de Sevilla.

Esta es una de las leyendas, creo que la más extendida sobre el origen de esta preciosa y misteriosa imagen. Hay varias, pero la verdad sea dicha, lo dejaremos para años posteriores; por otro lado, la realidad a veces puede superar a la ficción y es que se trata de una imagen de estilo gótico de la primera mitad del siglo XIII, en madera de alerce, árbol que crece en las montañas de Europa Central. De factura francesa, tal vez de la escuela de Chartres, norte de Francia. Aunque es una imagen sedente, está completamente articulada, y su tamaño es natural con una altura de 1.76 centímetros
Otro aspecto sorprendente, y que la hace diferente de muchas otras imágenes, es su cuerpo. De gran realismo con una policromía muy lograda y acabada en manos y rostro, está recubierto completamente de pergamino. Y lo que es más, oculto bajo su tocado, su pelo está trenzado con hilos de oro, como los zapatitos del Niño Rey que sostiene sobre sus rodillas, también del siglo XIII. La Virgen porta bastón de mando como alcaldesa perpetua de la ciudad, la medalla de la ciudad y el fajín de capitán general.
El día 15 de agosto es la fiesta de la Virgen de los Reyes, día de la subida al Cielo de María, una de las mayores devociones sevillanas con más de setecientos años, que a su salida por la Puerta de Palos precede una misa con el baile de los Seises trajeados de azul celeste…

Tras los acordes de esta noche de vigilia, de la Banda Municipal de Sevilla. Mañana, a las ocho su rostro nos iluminará a todos en nuestros corazones y se hará un hondo silencio en todo el gentío que desde la cornisa del Aljarafe esta noche hacen su éxodo, en andas, para ver a la Madre de Dios.
Virgen de los Reyes, bajo repicar de las campanas de la Giralda con el azul cielo Purísima coronando a la ciudad.

Feliz vigilia y día de la Asunción a toda España, desde Sevilla.

Corpus Christi. 2016

Corpus Christi de Sevilla… Como todos los años, en el sexagésimo día de la Pascua de Resurrección del Señor, -que cae siempre en jueves- tras Pentecostés los católicos sevillanos, junto a granadinos y toledanos, celebramos la festividad del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo con toda la solemnidad que dicha fecha del calendariWP_20160526_10_55_25_Proo litúrgico merece.  La música, el olor del romero y la juncia, el baile de los seises ante el Señor ataviados de color rojo, como el Niño de Dios presente.  Flores y mantones en los balcones, día para ir de gala, soldados y autoridades que se postran en señal de respeto ante el Sacramento de la Custodia de Arfe… La Giralda con sus alegres y melódicas campanas presidiendo el evento refulgiendo con el fondo azul celeste Purísima del Cielo

Sevilla no necesita más, tal como dijo Romero Murúbe:

El sevillano siempre está contento de su ciudad. Ésta parece que rebasa con sus riquezas materiales y espirituales todas las posibles aspiraciones de su grey fervorosa. No hay horizontes ni medidas que la ciudad no los contenga en sí. Y de ahí, ese aislamiento deWP_20160526_10_56_16_Prol mundo en torno. ese egocentrismo espiritual que coloca a la capital de Andalucía como una ciudad fuera del planeta. En Madrid, en Lisboa o en Barcelona se vive en el mundo, con ventanas a Europa y a los acontecimientos de otroWP_20160526_11_07_35_Pros continentes. En Sevilla no se vive más que en Sevilla y para Sevilla. Se vive hacia dentro, no hacia fuera. Se ahonda el espíritu y nunca se desparraman los sentidos.

“Toda Sevilla en la fiesta de Dios: sus santos dilectos; aquí Fernando, con el mundo y la espada, manto de armiño, y precedido de su brillante corte militar. Justa y Rufina, mocitas buenas de Sevilla…”

‘Tres jueves hay eCorpusChristi.2016n el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión’”.

Coda: Aunque la fiesta en Sevilla se ha celebrado el jueves pasado, el domingo es fiesta litúrgica en la Iglesia Católica para todo el mundo.
Por ello el autor de este blog se anticipa a mañana para cumplir, como el jueves pasado, lo que manda la Santa iglesia.
¡Feliz día de Corpus Christi!

Leeuwenhoek: Microscopio II (lupas)

Te alabaré por el maravilloso modo en que me hiciste… (Salmo 139, 14)

Prosiguiendo, en esta segunda parte, con el doble descubrimiento del científico inglés Robert Hooke, microscopio y célula, Robert pronto se dio cuenta de que su descubrimiento era importante y asombroso, aunque no pudo prever todo lo que traería consigo y acarrearía para descubrir la importancia de lo más pequeño. Lo que veía, le sugería la respuesta al problema que lo había llevado a la investigación del corcho: por qué flotaba y por qué encerraba tan bien el aire en el interior de una botella. Parecía evidente que las células estaban llenas de aire, el cual estaba perfectamente encerrado en cada una de las celdillas, distintas y separadas.

El microscopio mostraba que toda la masa de corcho no era sino “una sucesión infinita de hileras de casillas o vejiguitas de aire” Hooke nunca tuvo gran fortaleza física, pues continuamente sufría de los que los médicos interpretan hoy como sinusitis crónica, y aun así ello no le impidió aplastar con todas sus fuerzas los trozos de corcho para condensarlos empleando simplemente sus manos sin ayuda de máquina, utensilio u algún objeto que pudiera hacer presión.
Hooke separó varias filas de poros de corcho y los contó. En general había unas sesenta células pequeñas en filas en un espacio de aproximadamente 299.72 cms.

Robert no era un brillante matemático, y era incapaz de elaborar los movimientos curvilíneos de los planetas, y, en sus estudios astronómicos, perdió la fama eterna ante su rival Isaac Newton. Ahora bien, no tenía dificultades con la Aritmética corriente. Había más de un millar de células en dos centímetros y medio, -exactamente 1. 166. 400- y 78. 800. 000 en un centímetro cúbico.
Todas estas células, sorprendentemente pequeñas y numerosas, no eran exclusivas del corcho. Hooke encontró que otros materiales vegetales tienen la misma estructura compartimentada, y en algunos de los cuales, las células eran incluso más pequeñas que en el corcho.
Hooke expuso sus observaciones sobre infinidad de otros temas, que llegaban hasta los cráteres de la Luna, a raíz de su descubrimiento, en su libro “Micrografía, o Algunas descripciones fisiológicas de cuerpos pequeños hechos con vidrios de aumento, con observaciones a su propósitos”.
Estaba dedicado al Rey en 1665: “deposito muy humildemente este obsequio a los pies reales de Vuestra Majestad”. Año en que Londres sufría los efectos devastadores de la peste, cuando la gente moría a millares, y que pese a todo el libro despertó un gran interés. Para colmo de todo, al año siguiente, la capital sufrió un gran incendio. En medio de estas calamidades y las llamas, lo invisible se había hecho visible, y la revelación fue sorprendente. A Samuel Pepys le dieron las dos de la madrugada leyendo Micrographia, a la que se refiere en estos términos: “el libro más ingenioso que he leído en mi vida”.
Robert no tenía más que 29 años de edad cuando su prestigio estaba ya cimentado, y en boca de todos, estableciendo la noción de la célula. En este contexto otras personas de temperamento científico se fueron interesando por el nuevo instrumento para continuar viendo cosas que antes habían permanecido ocultas al ojo y el conocimiento del hombre. Tal es así que el célebre político inglés, Samuel Pepys, que no era científico, llegase a pagar cinco libras por un microscopio: “un gran precio por una curiosa chuchería”, atraído siempre por todas las novedades. Pero ocho años más tarde de su mencionada publicación, en 1673, la Royal Society recibió una misiva de uno de sus corresponsales, un médico holandés católico de gran prestigio, Regnier de Graaf, poniendo en conocimiento la existencia de un comerciante de telas, Anton van Leeuwenhoek, que había diseñado un microscopio que superaba al anterior de Hooke, quedando tan impresionados que la Royal Society invitó a este a enviar una reseña de sus trabajos.

Leeuwenhoek (1632-1723) no estaba preparado para esta clase de actividad científica, ni tan siquiera para correspondencia tan formal. No era más que un pañero. Precisamente cuando De Graff se fijó en él, estaba metido de lleno en dos empresas como vender cintas y botones y cuidar del aspecto del Ayuntamiento de Delft como Leeuwenhoekchambelán de los burgomaestres, lo cual, lo tenía mantenía muy ocupado dando presencia y pulcritud al gobierno de la ciudad de Delft.

Pero el pañero y conservador de Delft era, al mismo tiempo, un hombre dotado de una gran curiosidad, paciencia y tenacidad poco comunes. Cuando empezó a construir microscopios, en realidad eran lupas, no solamente pulía las lentes con extraordinaria perfección, sino que, además, extrajo el oro y la plata que empleó para sus monturas. 

Leeuwenhoek se sintió sobrecogido por despertar el interés de la Sociedad Real de Londres, unas de las instituciones más distinguidas del conocimiento en Europa, “conclaves de filósofos”, como entonces se llamaban, de todo el mundo. Él, que por no saber nada de ese mundo, no sabía ni latín, la única forma correcta de dirigirse a una corporación tan ilustre, querían saber de sus artes . Sin embargo, Leeuwenhoek echó toda la carne en el asador y envió algunos de sus dibujos de diferentes trabajos, explicando:

“Ruego a los caballeros a los que lleguen estas noticias, que hagan el favor de tener presente que mis observaciones y especulaciones son fruto exclusivo de mi propio impulso y curiosidad, sin otra ayuda; pues aparte de mí, en nuestra ciudad no hay filósofos que practiquen este arte, de manera que ruego no se me eche en falta mi pobre pluma y la libertad que me he tomado de registrar mis nociones un tanto al azar”

Leeuwenhoek tenía por entonces 41 años,  y había construido ya docenas de microscopios. En lugar de cambiar los objetos, los guardaba fijados bajo la lente y construía nuevos microscopios para examinar la variedad de cosas que deseaba estudiar.
Al año siguiente, paseaba por las orillas de una laguna cerca de Delft, cuando observó una especie de nubes verdes en el agua. Recogió una pequeña cantidad de la sustancia verde viscosa pasándola por su microscopio. Ante sus ojos se reveló unos seres diminutos, unos redondeados, otros alargados y ovalados. En los últimos vio dos patitas cerca de la cabeza, además de comprobar que la mayor parte de estos “animálculos” a través del agua eran tan rápidos dando vueltas hacia arriba, hacia abajo… que era una maravilla observarlos. Algunas de estas criaturas eran más pequeñas que los ácaros que había descubierto en la corteza del queso, en la harina estropeada y en otros sitios parecidos.
Ni la mente más creativa ni la imaginación de la mitología podían competir con las formas y el comportamiento fantástico de estos diminutos monstruos que nadaban, o se retorcían en la gota de agua de una charca. Leeuwenhoek contemplaba, sin dar crédito a sus ojos, a los primeros animales unicelulares que más tarde se iban a clasificar en el tipo de los protozoos.
No eran ilusiones, estos seres no se desvanecían en un abrir y cerrar de ojos, eran tan reales como su microscopio.

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“Mens cuiusque is est Quisque”
(La mente hace al Hombre)
Lema que reza en el escudo de S. Pepys. (Imagen de cabecera)

Baile…Ya huele a Feria.

Ya huele a Feria... Esta noche se inicia el alumbrado de la portada de la feria más universal que conocemos, la Feria abrileña de Sevilla con la “tradicional” noche del “pescaíto”.  No confundir con la feria de abril de Barcelona quFeria d Abril 2016. Bailee mejor no comentar nada que allí manda una alcaldesa digna de las viñetas de Ibáñez, de Pepe Gotera y Otilio.

En correspondencia con Cataluña y Andalucía, he recordado una lectura muy interesante de Joaquín Romero Murube (1904-1969) de su libro “Sevilla en los Labios” acerca de los bailes de cada respectiva región española. Y para ello citaré a continuación los párrafos que, seguramente, a nadie dejará indiferente.

“El arte de bailar señala el grado de refinamiento de un pueblo y es, en cierto modo, la expresión externa de la tendencia ética de una raza. Desde las danzas sagradas de los egipcios, hebreos, hindúes primitivos y celtas, hasta loa bailes de etiqueta regia reglamentados por la severidad cancilferiasevilla baileleresca; desde el baile de las trescientas viudas, por ejemplo, que se baila en Austria, hasta el vito andaluz, hay una gama de sentimientos humanos

exteriorizados […] El baile es, pues, un producto de cultura. Nuestra cultura coreográfica ha de ser necesariamente una consecuencia mediterránea”

Tras la breve introducción sobre los aspectos culturales del baile, prosigue describiendo el baile y origen de la sardana:

“Para llegar la antigüedad clásica a nosotros, a través del Mediterráneo, puede seguir dos caminos: o el litoral del norte o el litoral del sur. Por el litoral superior, Gracia y Roma suben hasta el Ampurdán, hasta Cataluña. Es curiosa en este punto la observación que hacen algunos eruditos catalanes, según la cual el baile de la sardana corresponde exactamente, en todos sus pasos y tiempos, a la danza que Homero describe en la Ilíada, cuando los funerales de Patroclo y Héctor.”

Para continuar contando una particularidad con cierta ironía:

“Y a título de curiosidad hemos de añadir algo al hablar de la sardana: su forma actual, o sea la de paso largo, cuyo florecimiento comenzó a mediados del pasado siglo, hasta llegar a convertirse

Don José Ventura, padre de la sardana moderna (siglo XIX)
Don José Ventura, padre de la sardana moderna (siglo XIX)

en la expresión más genuina de la lírica coreográfica de Cataluña, se debe a un arreglo musical que sobre las primitivas formas de la sardana hizo un andaluz, un tal José Ventura, natural de Jaén, muy diestro en tañer la tenora, y que por causas menores tuvo que residir en Figueras hacia mitad del siglo pasado.”

“Si un andaluz les dio a los catalanes la expresión musical de la actual sardana, Cataluña nos ha dado para Andalucía los nombres de Albéniz y Granados”

A lo que habría que añadir que gracias don Narciso Bonaplata y Curiol, empresario catalán, nacido en Barcelona, ayudara a fundar la Feria de Sevilla, junto al bilbaíno, don José María Ybarra.

Y nada más, sobre el baile de la seguidilla o sevillanas, hablamos el año que viene, ¡que ya es feria!. feriaabril

¡Feliz Feria a Todos!

¡Viva Sevilla!

¡Viva España!

Microscopio: la lente. I

“Ver es un arte que hay que aprender. Pedir a alguien que vea con tal agudeza es casi lo mismo que si me pidiera que le haga tocar una de las fugas de Haendel en el órgano. Me he pasado muchas noches [junto al telescopio] practicando cómo ver, y sería extraño que no hubiese adquirido cierta destreza con tan constante práctica” William Herschel (1738-1822)

En este III domingo de Pascua, tras la Semana de Pasión y Resurrección de Nuestro Señor, retomando de nuevo la rutina de esta bitácora, que mejor comenzar con esta cita de una carta que del eminente y célebre Herschel, constructor del telescopio reflector, a su amigo W. Watson para continuar hablando de la importancia de los prismas, tema ya introducido en tres entradas anteriores:  Prismas: de Vidrio y Cristal. Y III , el desarrollo de estos desde su origen, hasta llegar al origen del microscopio.  Bastante significativo fue que tras el descubrimiento de las leyes del movimiento planetario por el alemán Johannes Kepler:

“Nada hay más preciso ni más hermoso que este relumbrante templo de Dios […]. Nada hay ni ha habido más oculto”

Newton elaborara su sistema del mundo. Así pues, no fue mera coincidencia que el afamado matemático inglés, Sir Isaac Newton estuviera desarrollando su teoría del espectro de colores de la luz blanca, o fenómeno de la dispersión y, al mismo tiempo, surgiera un libro titulado “Micrografía, o Algunas descripciones fisiológicas de cuerpos pequeños

Telescopio gigante de Herschel, llamado el “monstruo”. Cada uno añade un poco a nuestro conocimiento de la Naturaleza, y del conjunto de los hechos reunidos brota la magnificiencia. Aristóteles

hechos con vidrios de aumento, con observaciones e investigaciones a su propósito”  
En este sentido, volviendo la mirada atrás, desde las postrimerías del siglo XVI, cuando los fabricantes holandeses de anteojos descubrieran que podían disponer dos lentes de manera que ampliaran el tamaño aparente de un objeto determinado, William Harvey, (1578-1667) eminente médico inglés que descubriera la circulación mayor, siguiendo las tesis de Miguel Servet, empleó su “perspicullum” para observar los latidos  del corazón de las avispas y moscas, hasta pasar casi medio siglo para que se generalizara el uso del microscopio, como se llamó desde entonces, para explorar sistemáticamente las partes del cuerpo y toda la naturaleza en general. Aunque el origen de este es un tema controvertido y discutido, el descubridor del microscopio óptico, de dos lentes, sería el holandés Zacharias Janssen, todavía muy rudimentario, de solamente tres y nueve aumentos. No sería hasta la aventurada entrada del genio inglés, Robert Hooke (1635-1703) cuando ya el microscopio, con su ingeniosa combinación de lentes y su aptitud para “remediar la invalidez de los sentidos” tal como expresara en su día el científico e inventor en cuestión, el tipo de aparato que nos legara como la lente con la cual podríamos ver todo aquello tan pequeño y no menos importante para los seres vivos, en particular al hombre como especie, tenía 50 aumentos.

Hooke había nacido en la isla de Wight, el 18 de julio de 1635. Quedó huérfano a los ocho años; de naturaleza enfermiza, fue colocado como aprendiz con el pintor Sir Peter Lely.  Una pequeña herencia, que defendió con tenacidad, le permitió ir a Oxford cuando tenía 18 años.
Hacia 1650 había en Oxford un grupo de jóvenes interesados por hacer experimentos con todo lo que les rodeaba, ya fuera una bomba para elevar el agua o el movimiento de los planetas. Sentían curiosidad por muchas cosas que habían sido consideradas como evidentes hasta entonces. Formaba parte de este grupo Robert Boyle, el décimo cuarto hijo del gran duque de Cork. Tomó como auxiliar suyo al joven Hooke, feo y pobre, pero muy hábil. Hooke diséñó y construyó la bomba de aire que se describe en el primer libro de Boyle, y quizás intervino algo más que de modo accidental en la formulación de la ley de Boyle.
Bombas, muelles, en fin, toda la mecánica, fascinaba a Hooke a sus 18 años. Concibió la idea de emplear un muelle para regular las oscilaciones del volante de un reloj, mejorando la precisión del instrumento. Parece que también inventó el muelle espiral, aunque pronto se vio metido en una interminable y agria polémica, una de las muchas que sostuvo, para probarlo.
Hooke no era una personalidad encantadora que digamos, pero su inventiva y originalidad son innegables. En 1662, cuando se estableció la Royal Society, Hooke fue nombrado conservador de la misma. Su deber era preparar “tres o cuatro experimentos importantes” para cada una de las sesiones semanales.
En una de ellas, el incansable científico erudito trajo su propio microscopio compuesto, perfeccionado. Para nuestro siglo, parece más bien un extintor de incendios en miniatura. Una lente convexa estaba unida a un cilindro ornamentado con apliques de marquetería –por entonces tenían otro sentido de la estética diferente al de nuestros días–

Hooke se dio cuenta de que su descubrimiento era importante y prometedor, aunque no pudo prever todas las consecuencias de ello.
Hooke se dio cuenta de que su descubrimiento era importante y prometedor, aunque no pudo prever todas las consecuencias de ello.

Para iluminar el objeto que se examinaba se empleaba una vela, obviamente, cuya luz se concentraba por medio de su reflector y de una pequeña lente planoconvexa.
“Con el auxilio del microscopio –explicó Hooke a los miembros de la Sociedad Real–, nada hay tan pequeño que pueda escapar a la vista”. Y así ha sido desde que la ciencia fue indagando como un niño que continuamente se preguntan por todo llegando al desarrollo de instrumentos y técnicas en óptica que ampliaron la visión macro y microscópica del ser humano, para continuar explorando otros campos del saber.
Predijo a su audiencia, escéptica aunque atenta, que era probable, o por lo menos, no imposible, que con la ayuda del microscopio, la ciencia descubriera la composición de los cuerpos, las varias texturas de “su materia” y quizás has la forma de su “movimiento interno”.
Hooke enfocó su vela sobre los pelos urticantes de la ortiga, sobre la cabeza de una mosca, sobre un mosquito, el filo de un cuchillo, las aristas de la avena y sobre centenares de objetos, entre ellos estaba el corcho, un material vulgar, pero notable por tapar bien una botella “sin dejar pasar la menor burbuja” y totalmente “ineficaz para chupar agua y embeberse en ella”.
Un día Hooke vació su cortaplumas hasta dejarlo “cortante como la hoja de una navaja” y seccionó con él un “trozo limpio y bueno” de corcho, obteniendo con ello una superficie muy lisa. Posteriormente colocó esta superficie bajo el microscopio y, tanteando de un lado para otro, creyó poder reconocer que era “un poco porosa”. No podía estar seguro de ello, aunque la ligereza y elasticidad del corcho lo hacían más aceptable.

Celdillas del corcho o Células. Del latín cellulae=celdillas Micrographia. 1665

Hooke pensó que de alguna forma podría hacer que el corcho fuera más discernible, ni corto ni perezoso, cogió su afilado cuchillo y cortó una porción muy delgada del material hasta hacerlo en láminas que parecían completamente blancas, de modo que para observarla la puso sobre una placa negra.
” Y proyectando la luz encima, por medio de la lente planoconvexa, puede percibir de manera completamente clara que todo era perforado y poroso, muy semejante a la estructura de un panal”.
Los poros que se podían observar eran bastante regulares, qunque no del todo regulares, como a veces son los de un panal. Las semejanzas iban más allá: El corcho tenía

“una cantidad muy pequeña de sustancia sólida en comparación con el volumen de las cavidades que quedaban entre los interstitia –o paredes, como podrían también llamarse–. Las paredes o separaciones eran casi tan delgadas en relación con sus poros, como son las películas de cera en un panal en relación con las celdillas”

Además, Hooke, prosigue dando nombre definitivo a la unidad fundamental de la naturaleza viviente que había observado con su microscopio, el corcho era como un panal, porque estos poros o celdas, no eran profundos, sino que consistían en un gran número de pequeñas cajas…

“Tan pronto como los discerní -y eran ciertamente los primeros poros microscópicos que jamás viera, y quizá los primeros que nadie vio, pues no he dado con ningún escritor o persona que hiciera mención de los mismos antes de esto-, pensé que con el verdadero descubrimiento de los mismos se me ofrecía la verdadera e inteligible razón de todos los fenómenos del corcho”

Hooke se inclinó sobre su panal de celdillas o células
Con mano hábil las dibujó desde dos puntos de vista diferentes: cuadrados, las recién llamadas células, y otro, mirándolas por encima, de forma que las cavidades parecían redondeadas y no era perceptible su ordenación en filas y series. Puso sus dibujos uno junto a otro, designó el primero con una A y el segundo con una B, y para hacer más efecto, dispuso los esquemas sobre un fondo circular negro.
Su aprendizaje con Lely no había sido en vano.
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Aborto. Primer panfletista: ¿Sade? II

Siguiendo con la cuestión del origen panfletario del aborto, De Sade continuó culpando a la religión de la que se refirió como la opinión de los “equivocados” en relación al embarazo. Despreciaba la opinión de que el hombre no es responsable de su propia existencia y que es Dios quien concede el alma al embrión. Por tales errores, en palabras De Sade, la creencia del aborto es considerado comúnmente como delito. La idea real, de acuerdo con el discurso sadiano, y sádico, es que a medida que el asesinato se convierta en un hecho trivial, la destrucción o aniquilación de un bebé que no ha logrado la “edad de razonar” no es más que una “pequeña consecuencia”. Estas prácticas, añade, se encuentran a lo largo de toda la historia entre todos los pueblos del mundo, y esto demuestra la estupidez con respecto a una “acción poco importante” como equivocada.
En sus argumentaciones, Sade, se apoyaba en las lecciones de la historia acerca de que el aborto y el infanticidio eran un comportamiento natural. De tal modo que las costumbres de Madagascar, Grecia, Roma y China venían a darle la razón, llegando a fundamentarlo con el famoso filósofo griego, Aristóteles, a quien mencionaba especialmente, ya que este sostuvo, junto a Platón, el infanticidio como política de Estado.
Otro razonamiento adicional para apoyar tanto el aborto como el infanticidio en la república revolucionaria francesa fue que la población no debía volverse demasiado numerosa, precisamente lo inverso de la situación de la monarquía donde era necesario un gran número de siervos. También, que muchas personas se vieran como parásitos dentro del estado republicano, “bocas extras que alimentar”, lo que consideraba, especialmente, De Sade sobre su país cuando lo adoctrinaba en sus escritos- De Sade estaba convencido que el número de individuos había que reducirlo, llevar a la sociedad hacia lo que él consideraba un “tamaño de población óptimo” y que Aborto.Malthus.Essay_on_the_principle_of_population,_1826tres años más tarde, el clérigo anglicano: Thomas Robert Malthus, confirmaría y perfeccionaría en su Essay on the Principle of Population, 1798. (Ensayo sobre el Principio de Población)
A la luz de todos estos puntos de vista, la solución era simple “no soportar estos frutos vergonzosos del libertinaje”. Uno dispone de estas horribles consecuencias de la misma manera que los productos de la digestión, decía. Por ello, Sade consideraba el aborto como una mera trivialidad, análogo a purgarse el intestino o como material de deshecho o material no deseado.
Es interesante observar que varios puntos del ensayo de Sade produce la mayor parte de los argumentos a favor del aborto inducido que se han utilizado desde entonces para defender que no se traten las razones clínicas: control poblacional, evitar inconvenientes sociales del embarazo, el no considerar al feto como un ser humano vivo y la actitud de que el feto es simplemente parte del cuerpo de la mujer que puede mantener o destruir a voluntad.
Las exhortaciones de Sade estaban en sintonía con la atmósfera anti religiosa de Francia durante la Revolución; sus libros se vendían bien e indudablemente contribuyeron al establecimiento de una nueva moral -en realidad amoralidad– del periodo post revolucionario. Es cierto que a partir de este momento la profesión médica ignoró las viejas prohibiciones de la Iglesia Católica, como tampoco se opuso a lo que la Iglesia había prohibido.
Finalmente, y un siglo después, un tocólogo parisino, JM Doléris, daba testimonio comentando el considerable aumento de abortos

Aborto.Sonda dilatadora uterina doleris
Sonda dilatadora uterina doleris

ilegales que se veían en la maternidad de la ciudad. (“Statistique sur l´avortement”, 1905.  Comptes rendus de la Societé d’Obstétrique de Gynecologie et de Paediatric de Paris)
Indudablemente otros muchos factores surgidos en el periodo intermedio afectaron en la incidencia del aborto inducido. Pero resulta significativo que Doléris, uno de los primeros en comentar la liberación del aborto más allá de razones médicas, atribuyera este aumento primeramente a la extensión de las ideas maltusianas sobre el control de la población en una sociedad predispuesta por la propaganda del estado republicano. Desde entonces “un tipo de educación ultra liberal que se ha extendido en todas las clases sociales a través de los medios de masas: novelas, teatro, sociedades, reuniones, etc., sobre temas que anteriormente nadie tenía preparado para exponerla ante el público en general”. Este es el papel olvidado de Sade en la Revolución y que abrió el camino al aborto libre en el oeste europeo. Fue el progenitor espiritual de la ampliación del aborto inducido no solo por razones médicas, que son pocas, sino también por propósitos políticos, económicos y sociales como vemos actualmente.

“Si Dios no existe, todo está permitido. Por ello hablarles de que algo es malo, no tiene sentido. Para ello, eso es fruto de la educación tradicional, de los prejuicios sociales, de las ideas supersticiosas de las religiones y, por tanto, hay que desecharlo. Todo es bueno, dicen, con tal que me agrade o aproveche. La única barrera de comportamiento sería, en todo caso, para algunos, el no hacer daño a nadie conscientemente.”

Dostoievski

Cifras y datos actuales

En palabras de Francois Dumont, profesor de La Sorbona, ha hablado acerca de uno de los efectos más devastadores del aborto en su obra el “Invierno demográfico” de Europa, refiriéndose a la situación que no permite la sustitución de las generaciones. “En los países mayormente en riesgo, Italia y España, 100 mujeres de hoy, serán sustituidas mañana sólo por 70 mujeres con una disminución de la natalidad del 30%. Disminución demográfica y envejecimiento de la población tienen también consecuencias de carácter económico, porque la riqueza de un país depende de su número de habitantes…”

“Cada 25 segundos se realiza un aborto en 27 países de Europa, donde cada día se cierran tres escuelas por falta de niños. En el 2004, la cifra de abortos ha sido de 1.235.517 correspondiente a una media de 3,385 al día. Se han abortado el 19,4% de los embarazos, un nacido sobre cinco. España es el país donde más ha aumentado el número de abortos en los últimos diez años con un incremento del 75%, seguido de Bélgica con el 50% y Holanda con el 45%.”

El nazismo, a través de Sade, sigue de plena actualidad.

Leer para contar, como diría el castizo.

 

"Consideramos estas verdades como evidentes en sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales; que el Creador les ha otorgado ciertos derechos inalienables; que entre ellos están [el derecho a] la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad".